Canarias vende hoteles sostenibles para aplacar la vergüenza de volar

11/12/2019

El Gobierno y el sector turístico defienden en la COP25 la estrategia de compensación para contrarrestar los efectos del movimiento sueco que llama a replantearse la necesidad de viajar en avión. El archipiélago se mira en Baleares para emprender el proceso de descabonización

La Consejería de Transición Ecológica y el sector hotelero de Canarias ensayaron este martes en la cumbre del clima de Madrid la alianza a la que llegarán para contrarrestar de forma conjunta los efectos que para el archipiélago puede tener el movimiento medioambiental nacido en Suecia que llama a replantearse la necesidad de viajar en avión, dados los altos niveles de dióxido de carbono que este tipo de transporte emite en cada desplazamiento. «La vergüenza de volar se tiene que traducir en Canarias por el orgullo de volar», porque, pese a no contar con las alternativas al transporte aéreo, las islas serán un territorio con una huella de carbono «neutra», sostuvo el viceconsejero de Transición Ecológica, Miguel Ángel Pérez, quien recordó que el transporte aéreo supone el 2% de las emisiones de CO2 a la atmósfera: «Más vergonzosas son otras formas de contaminar».

Idéntico argumento defendió Juan Carlos de León, director de operaciones de GF Hoteles y miembro de la patronal hotelera de Tenerife, Ashotel, en su intervención de ayer en la mesa de la ponencia Hacia un modelo de turismo sostenible en Canarias celebrada en la zona verde de la conferencia del clima (COP25). A su juicio, «es importante trasladar al mundo que no hay destino turístico más sostenible que el canario» y eso se consigue, dijo, con hoteles con políticas medioambientales reales y un sector que representando el 35% del producto interior bruto (PIB) de las islas «sea el que arranque para arrastrar al resto de sectores».

«El cliente ya nos está pidiendo que seamos sostenibles; demostrémosle que lo somos» para así, indicó De León a los presentes, «poder contrarrestar el relato de la vergüenza a volar».

En ese camino, el Ejecutivo regional «debe liderar el cambio», consideró el hotelero, que participó en este bloque de ponencias junto el grupo Altalay 7, Aider La Gomera y Zero Waste Canarias-Residuos 0, y que coincidió con el viceconsejero de Transición Ecológica en que ese cambio tiene que llegar al resto de sectores.

Sector energético

Uno de los sectores en los que la transformación será radical para reducir a cero las emisiones de CO2 a la atmósfera es el energético y el reto de la descarbonización en los territorios insulares se dificulta porque la dependencia de los combustibles fósiles significa una dependencia absoluta del exterior. Lograr revertir en oportunidad esa debilidad centró otro de los debates en los que ayer participó activamente el Gobierno de Canarias. Un evento destacado en el que además del consejero y el viceconsejero de Transición Ecológica, José Antonio Valbuena y Miguel Ángel Pérez, respectivamente, participaron representantes de Baleares, de la Comisión Europea y de la energética Endesa

Canarias, igual que Baleares, posee un mix energético de los más contaminante de España y sus ciudadanos son los que más CO2 emiten por persona, pero en el territorio balear en poco más de un año se están sustituyendo los sistemas dependientes de combustibles fósiles por energías renovables. Los representantes de Endesa avanzaron en su intervención que su objetivo es alcanzar las emisiones cero que en 2040, diez años de lo establecido por Europa.

Ayer también, pero en el Parlamento regional, el presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, recordó el compromiso del Ejecutivo para que en 2050 el archipiélago canario sea un territorio libre de emisiones de CO2, y destacó que El Hierro debe ser autosuficiente energéticamente.

Una autosuficiencia que también propuso para La Gomera y poco a poco para el resto de islas, y el presidente insistió en que Canarias «tiene que correr» para cambiar el modelo energético, que es dependiente de los combustibles fósiles.

Torres sostuvo que la ley de cambio climático, en fase de elaboración, será la punta de lanza de esa transición.

Tres pilares

El plan del Gobierno de Canarias para la descarbonización de las islas pivota sobre tres líneas básicas. Por un lado, la normativa, que tiene como eje principal la futura ley canaria de cambio climático y un nuevo plan energético; por otro, la apuesta, tras estudiar qué energías renovables se pueden implantar, por una hibridación del sistema consistente en potenciar los parques eólicos existentes, y complementarlos con fotovoltaica y baterías; y, por último, el fomento de la energía fotovoltaica distribuida en suelo urbano para favorecer que las personas con menos recursos también tengan acceso a energía limpia.

Endesa, 10 años antes

La compañía eléctrica Endesa presentó este martes en la cumbre del clima de Madrid sus planes para que Canarias alcance las cero emisiones de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera en 2040, lo que supone adelantar una década la descarbonización en el archipiélago respecto a los objetivos de la Unión Europea (UE) y de las previsiones del Gobierno de Canarias. Esto, que lleva aparejado que el 100% de las energías sean renovables, supondría mejorar un 33% la eficiencia respecto a 2017, según Endesa.

Endesa plantea un cambio en el consumo de energía en Canarias para lograr la descarbonización, de manera que la propia industria eléctrica, que genera el 30% de las emisiones de CO2 a la atmósfera, en 2040 abandone totalmente el petróleo para nutrirse de energías renovables (ahora utiliza solo el 16% de energías limpias). Con ello, el transporte aéreo, el marítimo, el automóvil y el resto de sectores industriales, además del consumo doméstico, que generan el otro 70% de emisiones procedentes de combustibles fósiles, se alimentarían en un 95% de electricidad libre de emisiones. El resto sería hidrógeno y renovables.

Parte de la producción renovable no se aprovecha, por eso Endesa plantea que las baterías, junto con la gestión de demanda, acopien el excedente renovable para sustituir a la energía térmica. Esto, sin embargo, solo resuelve el balance diario, no el estacional. De ahí que la empresa proponga utilizar transitoriamente el gas natural (para acelerar la reducción de emisiones) en tanto se pueda producir hidrógeno con el excedente renovable y se pueda almacenar durante meses.