«Me sentí discriminada, por la silla de ruedas acabé en la sexta planta»

Una mujer denuncia que por su movilidad reducida en el Sun&Stars la colocaron muy lejos del escenario. La organización del festival explica que el plan de emergencias determina la ubicación.

Luisa del Rosario
LUISA DEL ROSARIO

El día a día de Silvia Santana, una mujer con «movilidad reducida» no es sencillo. «Me levanto cada mañana y me cuesta hasta vestirme», explica. Sin embargo, el pasado sábado era un día especial. Había comprado entradas para la primera edición del festival Sun&Stars en el que actuaron, entre otros artistas, Daddy Yankee, Juan Luis Guerra y David Bisbal. «Los quería ver y pasar un día diferente», afirma. Pero cual sería su «sorpresa» cuando al llegar al Estadio de Gran Canaria, recinto donde tuvo lugar el multitudinario concierto, no sabían dónde ubicarla. «Al ser una persona de movilidad reducida (PMR) no se me permitió entrar en la pista», pese a que era su entrada, afirma Silvia, que se sintió por ello «discriminada».

Según relata, tras entrar en el Estadio tanto a ella como a su marido los mandaron «de un lado a otro». Con la silla de ruedas, explica, «solo podía entrar por la zona VIP, según seguridad, y desde allí podía bajar a la pista por el ascensor, que es inicialmente por donde nos mandan. Llegamos mi marido y yo hasta la parte trasera del escenario después de atravesar una zona en la que tenían la logística. Queríamos llegar al concierto y encontrarnos con al gente con la que habíamos quedado. Nuestra sorpresa fue que al llegar a pie de pista nos preguntan que cómo habíamos llegado allí y que quién nos lo autorizó ya que en silla de rueda no podía estar en la pista». Ya visiblemente afectados, ella y su marido subieron para ver si podían solucionar el problema. «Después de volver a preguntarse entre ellos nos dicen que las PMR tienen una zona habilitada en la sexta planta, a pie de calle», muy alejados del escenario. «Para verlo desde allí valía más escucharlo por la radio», lamenta Silvia.

Leo Mansito, uno de los organizadores de este festival, asegura que antes del evento hubo una reunión con la mesa de seguridad en la que están presentes representantes del Cabildo de Gran Canaria –propietario del estadio– y de la UD Las Palmas. «Nos dijeron que hay una zona destinada a la PMR. Nosotros solo la rodamos un poco para que tuvieran mejor visibilidad porque un concierto no es como un partido de fútbol. Lo que sucede es que el Estadio de Gran Canaria se evacua por encima, por eso, ante un desalojo las PMR deben estar arriba pues no se podrían utilizar los ascensores», explica.