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Imagen de archivo del hospital Doctor Negrín. C7
Presunto acoso laboral en el Negrín: «Aquí hay que mantener la cuerda tensa»

«Aquí hay que mantener la cuerda tensa»

Presunto acoso laboral ·

CANARIAS7 publica la carta que firman los adjuntos del servicio de Neurocirugía del hospital Doctor Negrín, en la que acusan a Jesús Morera de acoso laboral

Canarias7

Las Palmas de Gran Canaria

Sábado, 18 de febrero 2023, 00:14

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A la Gerencia del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín y a la Asesoría Jurídica del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín.

Con la presente queremos expresar nuestro sentir en nuestro puesto de trabajo desde hace años. Sentimos acoso laboral por parte de nuestro jefe de Servicio: Jesús Morera Molina.

El viernes, 10/2/23, tuvo lugar un incidente en nuestro puesto de trabajo en el que el jefe del Servicio gritó, no respetó el turno de palabra y abusó verbalmente de una adjunta del Servicio, utilizando además un comportamiento no verbal intimidatorio. Esta persona tuvo que asistir al servicio de Urgencias, siendo diagnosticada de una crisis de ansiedad y se le dio reposo domiciliario, teniendo que suspender las guardias que tenía programadas durante todo el fin de semana.

Le hemos solicitado a Jesús Morera, en varias reuniones, que cese su actitud de hostigamiento y violencia, expresándole nuestro sentir, nuestra ansiedad, nuestro malestar.

Frases como «aquí hay que mantener la cuerda tensa» es su respuesta habitual.

A continuación enumeramos varios ejemplos con la intención de mostrar la situación laboral que sufrimos:

-amenazas constantes: cuando intentamos analizar alguna situación que consideramos injusta, como por ejemplo la falta de reporte económico con el paseo de consulta de Lanzarote, entre otras, nuestro jefe nos amenaza con que peligra el puesto de trabajo de los dos últimos compañeros que han sido contratados, generando así el miedo y consecuente fin por nuestra parte de posible negociación. Utilizando expresiones como: «Levanto para el aire a María y David si esto se produce».

Cuando fue gerente del hospital Doctor Negrín, dijo: «Ahora que soy gerente, tengan cuidado porque ya puedo sancionarles directamente».

Las frases

  • Juicios de valor «Durante las cirugías, nos sentimos sugestionados y presionados por las posibles críticas que se generaría al día siguiente»

  • Abuso de poder «Descalifica y juzga nuestro trabajo con comentarios ofensivos tales como gritos en sesiones clínicas»

  • Agresividad verbal «Este hospital es mío y esto lo van a hacer porque lo digo yo y a quien no le gusta, que coja su bata o se vaya a la puta calle»

-hace uso de su poder con la crítica destructiva, la humillación en público (estudiantes, médicos rotantes, especialistas de otros servicios etc). Son cotidianas las frases: «No respetan a nadie», «no tienen responsabilidad», «ni les interesan los pacientes», «no los voy a defender ante el juez», «muchos de ustedes sobran».

-nos manipula y nos presiona en relación a la necesidad o no de adjuntos que requiere el servicio según le interesa. Cuando hay huelga oficial y quedan cuatro personas (de servicios mínimos), manda wasaps y dice: «Que con cuatro personas somos suficientes para llevar el servicio y que el resto (que va a la huelga) sobran». Sin embargo, cuando pedimos días de vacaciones obliga que queden siete adjuntos en activo en el servicio (de los cuales cuatro son los que hacen las guardias).

-llamadas de atención en público y ridiculización al retraso de uno o más minutos en el inicio de la jornada laboral. Esto supone llamadas de atención delante del resto de compañeros y estudiantes. Oyendo frases como: «Se la están jugando». Sin importarle ni el motivo de retraso ni la presencia de estudiantes o compañeros de otras especialidades en la sala.

-abuso de poder y autoridad. Descalifica y juzga nuestro trabajo con comentarios ofensivos tales como gritos en sesiones clínicas y juicios sobre nuestras decisiones médicas, cuando estas son diferentes a las que él tiene, faltando el respeto profesional. La agresividad es su forma cotidiana de tratarnos, tanto verbal como gestual, que describimos en el siguiente ejemplo: en la planta de Neurocirugía, delante del personal de enfermería, ha roto papeleras, ha golpeado bandejas de comida y material en salas de antequirófano. En varias ocasiones ha arrancado el cable del teléfono de la sala de sesiones clínicas porque había sonado durante la misma cuando en ocasiones llaman para gestiones urgentes -habituales del quehacer diario-. En este sentido, hubo un incidente con un adjunto que, por razones más que justificadas tenía que tener el teléfono activo y recibir llamadas, pues tenía a su madre de 85 años postoperada en casa. Recibió una agravante reprimenda en presencia de todos los médicos, residentes, alumnos de medicina, psicólogos, residentes de otras especialidades. En público lo calificó como «una persona sin valores». Sin embargo, en múltiples ocasiones le ha sonado a él el móvil y ha salido durante la sesión clínica a atender sus llamadas.

-agresividad verbal: frases como «este hospital es mío y esto lo van a hacer porque lo digo yo y a quien no le gusta, que coja su bata o se vaya a la puta calle», «esto se hace porque mis cojones».

-nos juzga y hace juicios de valor, por defender nuestros derechos laborales en cuanto a la asistencia a los pacientes de Lanzarote, con el esfuerzo personal y familiar que esto supone, nos tacha de malos médicos y de ser indolentes con estos pacientes, cuando él, Jesús Morera, dejó de asistir a estas consultas externas en Lanzarote hace años, cuando esto estaba en sus inicios, aludiendo a que como jefe puede estar exento. Sin embargo, el jefe que le sustituyó en funciones durante su andadura política no dejó de asistir a estos pacientes en la consulta de Lanzarote en ningún momento.

-coacción y generación de miedo e inseguridad en el personal del Servicio en la toma de decisiones: durante la guardia tomamos decisiones muchas veces coaccionados por miedo a las represalias que podrían generar durante el siguiente cambio de guardia.

-juicios de valor sobre nuestra conducta terapéutica: durante las cirugías, nos sentimos sugestionados y presionados por las posibles críticas que se generarán al día siguiente en sesión clínica, si la TAC de control no es satisfactoria para él.

-cuestionamiento de indicaciones quirúrgicas y desacreditación de nuestra profesionalidad. Revisa la lista de espera quirúrgica y cuestiona nuestras indicaciones quirúrgicas constantemente. En este sentido, ha llegado a citar a pacientes de otros adjuntos puestos en lista de espera para desestimar la actitud previamente planteada sin contar con el médico responsable, mientras sus indicaciones quirúrgicas son siempre incuestionables. A otros adjuntos del Servicio les ha cuetionado su actitud clínica hasta incoar expedientes a la dirección médica por no estar de acuerdo con su criterio.

-humillación durante procedimientos quirúrgicos. Ha cuestionado públicamente la técnica y planteamiento quirúrgico a un médico adjunto durante una cirugía cerebral de forma insistente. La afectada tuvo que solicitarle aplazar esta conversación pues estaba afectando gravemente su concentración y por consiguiente, atentando contra la seguridad del paciente.

En otra ocasión llegó a expulsar a gritos del quirófano a una médica adjunta durante una intervención quirúrgica. La hizo deslavarse y él continuó con la cirugía. El motivo de esta expulsión fue que no se encontraba el consentimiento informado de otro paciente que se operaba al día siguiente.

-prohibiciones sin justificación objetiva. Nos ha vejado por estar haciendo uso del office de la planta. Asimismo nos ha prohibido la entrada al mismo, generando un conflicto innecesario con nuestros compañeros de Enfermería. Por otro lado, prohíbe incluir casos en los comités fuera de la orden del día, sin embargo, él puede poner a cualquier paciente fuera de la orden del día según le convenga incumpliendo sus propias prohibiciones.

-rechazos sin justificación de peticiones razonables de permisos. Ha decidido no aceptar ninguna petición de día libre hasta que quede al menos una semana de la fecha de la misma para reservarse la posibilidad de negarnos el día con el pretexto de que no seamos suficientes miembros trabajando en dichas fechas.

-actitudes y comportamientos agresivos en público. En el comité de Neurooncología del día 16/11/22, Jesús Morera tuvo una discusión con una médica adjunta de otro servicio por disparidad de opiniones, motivo por el que le gritó y a continuación dejó encerrado a todo el personal médico que asistía al comité (neurorradiólogos, anatomopatólogos, oncólogos y neurocirujanos) tras salir de la sala, dando un portazo de tal magnitud que bloqueó la puerta de entrada.

-descalificaciones injustificadas delante de compañeros de otras especialidades. En el comité de Neurooncología habló mal delante de profesionales de otras disciplinas (neurorradiólogos, oncólogos) de una compañera neurocirujana que no llegó a tiempo, tachándola de irresponsable. Esta persona tenía causa justificada por la que no pudo acudir al comité.

-existe un chat de wasap del servicio y exige estar en él y responder a sus peticiones fuera del horario laboral. Uno de compañeros se ha ido del chat en varias ocasiones y él le insiste en que vuelva a entrar, ya que de lo contrario no formará parte de las actualizaciones del servicio. Los mensajes son enviados fuera del horario laboral (incluso a las 22.00 horas, durante el tiempo de descanso, los fines de semana).

-impide nuestra formación profesional en el campo que deseemos. Especialmente en el campo de Neurocirugía vascular, donde además existe un grave problema en el tratamiento de pacientes con patología vascular, cerebral urgente del área Norte, pues él solo ha permitido que asuman esta patología dos personas del servicio, siendo él una de ellas (que además no hace guardias no enfermedad). Esto ha provocado que no tengamos ni capacidad técnica ni autonomía en la toma de decisiones de estos casos durante las guardias. Somos fuertemente criticados cuando la decisión no la ha tomado él o su compañero, situación bastante frecuente dado que él no hace guardias y su compañero es uno dentro de los cinco-seis que hacemos guardias.

-asistencia a cursos: controla a su juicio la asistencia a cursos o congresos, según considere, no siendo equitativo entre los miembros del servicio. El viernes 10/2/23 un representante nos ofrece un curso y él nos comenta: «Que no, que ni se les ocurra porque eso lo decido yo».

Existen muchas otras ocasiones, que no se incluyen en este escrito, en las que hemos sido víctimas de acoso laboral.

Ponemos en conocimiento de la Gerencia de este hospital la situación que vivimos a diario en nuestro servicio, notificándole que a todos nos parece insostenible. No queremos trabajar más en estas condiciones. No queremos ser dirigidos por Jesús Morera. Hemos soportado todos estos años el acoso laboral, el maltrato diario, la agresividad verbal y gestual, la humillación pública, el trato vejatorio, el abuso de poder y el atentado al honor personal y profesional. Rogamos tomen las medidas que consideren oportunas, con la finalidad de preservar el buen funcionamiento del servicio y proteger la salud mental de los adjuntos de la unidad y cesar esta situación a la mayor brevedad».

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