Las feministas no recogerán la medalla de oro por «las políticas de Clavijo»

Los colectivos consideran un «auténtico despropósito» otorgar la distinción al un movimiento, «que no tiene cara, ni representantes oficiales». Acusan al presidente de estar haciendo «electoralismo»

ROSA RODRÍGUEZ | SANTA CRUZ DE TENERIFE

Los colectivos integrados en la Red Feminista de Gran Canaria y en la Plataforma Feminista 8M de Tenerife han acordado no recoger la Medalla de Oro de Canarias que el Gobierno ha otorgado al movimiento feminista en el archipiélago. Entienden que premiar al «movimiento» no solo es algo «muy difuso», sino un « auténtico despropósito», pero, sobre todo, renuncian a la distinción porque «lo concede una institución cuyas políticas no van en consonancia con las demandas» de los colectivos feministas de Canarias. Se trata, dicen ambas plataformas, de un « gesto de cara a la galería» y con fines «absolutamente electoralistas».

El movimiento feminista en Canarias, indican, no solo es «muy diverso», sino «inabarcable» y, como tal, «no tiene caras, ni representantes oficiales», aseguran la portavoz de la Red Feminista de Gran Canaria, Nayra Marrero, y la de la Plataforma Feminista 8M de Tenerife, Begoña Barra. El otorgamiento al movimiento feminista de la medalla de oro podría incluso contravenir el Decreto 76/1986 por el que se crearon estas distinciones, pues en su artículo 2 recoge que «podrán concederse a personas, corporaciones e instituciones».

Pero es más, las feministas «ni siquiera» comparten «la definición» del movimiento que hace el Gobierno de Canarias para concederles el premio.

Desde el Ejecutivo ya daban ayer por hecho que nadie del movimiento feminista acudiría a recoger la Medalla de Oro, antes incluso de que las plataformas hicieran pública su decisión.

Tampoco nadie en el gabinete de Fernando Clavijo quiso decir a qué representantes del movimiento feminista se había invitado a recoger la medalla. El tema «se está llevando con sumo sigilo», llegaron a reconocer.

Si nadie recoge la distinción, el Gobierno «no hará una entrega como tal», sino que «enmarcará la Medalla de Oro para que se cuelgue en el Parlamento de Canarias, donde están representandos todos los canarios». Se trata de una solución «discreta» que mantiene la puesta en valor que hace el Gobierno a la lucha feminista.