La masía donde residen las nueve personas detenidas por la Policía Nacional. / DAMIÁN TORRES/Vídeo: Atlas

La jueza encarcela al líder y dos miembros de la secta de Castellón

La intructora deja en libertad provisional de otras seis personas con medidas cautelares de alejamiento de las víctimas. La Generalitat valenciana asume la tutela de dos de los menores liberados por la Policía

J. C

La titular del Juzgado de Instrucción número 6 de Castellón, que investiga a la secta destructiva asentada en una masía de Vistabella del Maestrazgo, ha encarcelado a tres de las nueve personas detenidas el pasado martes por la Policía Nacional.

Según han informado fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, la jueza acordó el jueves el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza del presunto líder del grupo y otros dos presuntos miembros de la secta.

La causa está abierta por los delitos de agresión y abuso sexual, tanto contra adultos como contra menores de edad, trata de seres humanos con fines de dominación doméstica y sexual y exhibición de pornografía a menores, sin perjuicio de una ulterior calificación, según detalla el alto tribunal en un comunicado. La magistrada ha decretado el secreto de las actuaciones de este procedimiento penal.

Las otras seis personas arrestadas por la Policía han quedado en libertad provisional con medidas cautelares de alejamiento y prohibición de comunicación respecto a las víctimas, según han señalado las mismas fuentes.

La Generalitat valenciana ha asumido la tutela de dos de los menores que fueron liberados por los agentes de la Policía Nacional que realizaron el registro de la finca agrícola. Según informaron fuentes de la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas, esta medida de protección se ha tomado después de que la autoridad judicial haya decretado la suspensión de la patria potestad de estos dos menores.

La operación fue realizada por agentes de la Brigada de Información de la Policía Nacional de Castellón, Comisaría General de Información y de la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) Central de la Comisaría General de Policía Judicial. Los responsables de la operación tenían previsto informar sobre las actuaciones policiales llevadas a cabo en la masía, pero la Oficina de Prensa y Relaciones Informativas de la Dirección General de la Policía ha suspendido la rueda de prensa que había convocado para este viernes.

La Policía Nacional inició las investigaciones durante la pandemia, concretamente en noviembre de 2021, cuando varias víctimas abandonaron la masía de la Chaparra y denunciaron los presuntos abusos sexuales a menores y mujeres. Estas personas recibieron atención psicológica, según informaron fuentes policiales.

Las víctimas declararon que los cabecillas de la secta grabaron algunas de las prácticas sexuales, por lo que los agentes centraron gran parte del tiempo que duró el registro en la búsqueda de las imágenes en ordenadores portátiles y otros dispositivos electrónicos. También manifestaron que las personas ahora encarceladas permitieron, presuntamente, la exhibición de pornografía a los menores que vivían en la finca rural.

Tras recibir un informe de la Policía Nacional sobre los delitos contra las personas que estaban cometiendo varios miembros de la secta, el Juzgado de Instrucción número 6 de Castellón autorizó la entrada y registro de la finca agrícola de Vistabella del Maestrazgo.

En la operación participaron también agentes de la Policía Nacional especializados en asaltos a viviendas después de que varios agentes de paisano vigilaran la finca rural por la noche. Antes del registro, los investigadores controlaron e identificaron a las personas que entraban y salían del recinto, algunas de ellas para trabajar en otras poblaciones cercanas, como un joven contratado por el Ayuntamiento de Vistabella a través de un programa de empleo. Este trabajador de la brigada municipal no se encuentra entre las personas detenidas en la operación, según informó el alcalde de la localidad.

Los investigadores encontraron e intervinieron varias pruebas que incriminan al líder espiritual y a otros dos presuntos integrantes de la secta. Las tres personas ya se encuentran en prisión. La Policía Nacional y las víctimas que presentaron la denuncia les atribuyen delitos muy graves.

Registro en Castellón

Los agentes de la Brigada de Información y la Comisaría General de Policía Judicial también registraron una vivienda que Antonio G. tiene en la ciudad de Castellón, concretamente en la avenida de Valencia, donde pasaba algunos fines de semana y residió una temporada, según los vecinos.

Los policías que asumieron el caso investigan también el patrimonio del cabecilla de la secta, ya que algunas de las personas que se trasladaron a vivir a la masía vendieron todas sus propiedades. Los agentes tratan de esclarecer ahora si lo hicieron por imposición del Antonio G. o lo decidieron libremente.

Según se desprende de las investigaciones, el líder encarcelado captaba a familias con niños desde hace mucho tiempo. Algunas de las parejas con las que contactó rechazaron trasladarse a la masía por los problemas de escolarización y transporte que esto suponía, ya que la finca rural se encuentra aislada en un valle y la carretera de acceso (CV-170) atraviesa un puerto de montaña (Port del Collao) y tiene muchas curvas.

El recinto vallado de la masía tiene una gran explanada, varias edificaciones con grandes ventanales y una zona con columpios entre los pinos, por lo que las instalaciones atraen la atención de cualquiera que pasa junto a la puerta corredera automática.