Lugar donde ha ocurrido la presunta violación grupal. / LP

Detenidos cinco menores por la violación grupal a dos niñas en una casa de Valencia

Las víctimas quedaron con dos jóvenes en un parque tras contactar con ellos a través de Instagram, pero a la cita acudieron más chicos

JAVIER MARTÍNEZ Valencia

La Policía Nacional ha detenido a cinco menores como presuntos autores de la agresión sexual que sufrieron dos niñas de 12 y 13 años en una casa abandonada junto a un parque de Burjassot (Valencia). Los hechos sucedieron a última hora de la tarde del lunes cuando las víctimas quedaron con dos jóvenes tras contactar con ellos a través de Instagram, pero a la cita acudieron más chicos.

Los agentes de la comisaría de Burjassot que asumieron la investigación tratan de esclarecer si una de las niñas fue violada por varios de los jóvenes, mientras que la segunda menor habría sido forzada, presuntamente, por uno de los chicos que contactó con las víctimas.

Las detenciones se han producido a última hora de la tarde de este miércoles tras una rápida investigación de agentes de la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) de la Policía Nacional de Burjassot. Los menores arrestados tienen entre 15 y 17 años de edad.

Tras recibir el aviso de una posible violación en grupo, varias patrullas de la Policía Nacional y Policía Local de Burjassot montaron un operativo para buscar a las víctimas y los agresores.

Una amiga de las niñas dio la voz de alarma sobre las 19 horas del lunes, aunque no pudo concretar el lugar donde estaban ocurriendo los hechos. Policías locales de Godella y Rocafort también colaboraron en la búsqueda de las menores, aunque poco después fueron localizadas en sus domicilios.

Los hechos sucedieron a última hora de la tarde del lunes / J. SIGNES

La primera llamada que recibió la Policía era muy preocupante, ya que alertaba de que una niña estaba siendo agredida sexualmente por siete jóvenes en una estación de metro en Burjassot o Godella. Un agente intentó contactar por teléfono con la menor, pero tenía el móvil apagado.

Las patrullas policiales realizaron una batida por los alrededores de las estaciones de Burjassot, Godella y Empalme, aunque no encontraron a las menores. Pocos minutos después, la Policía Local de Burjassot logró localizar a una de las niñas y avisó a la Policía Nacional, que se hizo cargo de las investigaciones.

La Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) de la Policía Nacional ha asumido el caso para identificar y detener a los autores de la agresión sexual. Los agentes de esta unidad han tomado ya declaración a las dos víctimas en presencia de sus padres. También han analizado los teléfonos móviles de la niñas para identificar a los agresores.

Un equipo de Policía Científica realizó ayer una minuciosa inspección en la casa abandonada donde ocurrieron los hechos, concretamente un inmueble en ruinas situado junto a un colegio y el parque del Mirador.

El alcalde condena la agresión

El Ayuntamiento de Burjassot con su alcalde al frente, Rafa García, ha manifestado en un comunicado su «más rotunda condena» a la supuesta agresión sexual que está investigando la Policía Nacional.

«Ni una más. No es admisible la violencia contra las mujeres. Nunca. Estaremos y estamos con las víctimas de cualquier violencia o agresión sexual, defendiéndolas y ayudándolas en todo lo que sea necesario. Confiamos en la justicia y en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado», afirma el comunicado.

El Ayuntamiento cuenta con un equipo de trabajo de Servicios Sociales, incluidas las áreas de Igualdad, e Infancia y Menores, que lleva desarrollando desde hace muchos años proyectos de concienciación, programas contra la violencia de género y educación en valores, programas para el buen uso de las redes sociales, proyectos de infancia y desarrollando programas multidisciplinares en los centros educativos para luchar contra la violencia de género y para educar en libertad a los menores.

Por su parte, la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Gloria Calero, también ha destacado que la agresión es una «triste noticia», y ha subrayado que la Policía está investigando cómo y de qué forma ocurrieron los hechos, según ha informado la agencia Europa Press.

«Es triste que sigan pasando estas cosas. Desde la educación tenemos que actuar de una manera más contundente porque esto no se pasará si no hay una educación contundente en valores», ha apostillado Calero. Y ha recordado que ayer se aprobó una ley que incide también en la educación sexual: «Es el momento de coger el toro por los cuernos porque no puede seguir pasando».

La delegada del Gobierno también ha pedido que impere la prudencia porque el caso está bajo investigación con varias versiones y menores implicados. «Tenemos la suerte de contar con una gran Policía y, por lo que me dicen, lo están cercando», ha señalado Calero.

El 27 de septiembre de 2020, una niña de 14 años sufrió otra violación en grupo en una localidad de la comarca de la Vall d'Albaida. La Guardia Civil detuvo a nueve individuos por su implicación en los hechos. La menor se marchó con tres chicos a un lugar oscuro detrás de un muro, pero «no prestó consentimiento alguno» al sexo en grupo que practicaron con ella los detenidos, según su denuncia.

La víctima se encontraba bajo los efectos del alcohol cuando fue rodeada por los agresores en una zona de monte. Según las declaraciones de la menor y una amiga, entre 10 y 15 jóvenes participaron en los hechos, aunque no la forzaron todos, en el paraje donde una veintena de amigos y conocidos celebraban una fiesta de cumpleaños.