Francisco habla con trabajadores del hospital. / reuters

Francisco reza el Ángelus desde el hospital donde fue operado

El Papa reaparece en el balcón del centro sanitario de Roma para reclamar que «la sanidad sea accesible para todos»

DIANA MARTÍNEZ

Tras una semana en el hospital Gemelli de Roma por una operación de colon, el Papa se recupera satisfactoriamente de la intervención. Comenzó a andar poco a poco hace varios días y las pruebas médicas confirman su evolución positiva. Aun así, Francisco continúa en el centro sanitario, donde este domingo rezó el Ángelus asomado al balcón frente a cerca de 200 fieles, muchos de ellos personal médico. «Me alegra poder mantener la cita dominical del Ángelus también aquí desde el hospital Gemelli. He sentido mucho vuestra cercanía y el apoyo de vuestras oraciones. Gracias de todo corazón», expresó con voz un poco ronca.

El Pontífice aprovechó la ocasión para elogiar la sanidad y la importancia de que sea «accesible para todos». «En estos días de hospitalización, he experimentado lo importante que es un buen servicio sanitario, accesible a todos, como el que hay en Italia y en otros países», señaló Francisco, de 84 años, al que le acompañaban varios pacientes menores del departamento oncológico.

«¡Tenemos que mantenerla! Y para ello debemos esforzarnos todos, porque sirve a todos y requiere la contribución de todos», apuntó en referencia a la sanidad pública. Asimismo, Bergoglio instó a rezar por los enfermos, «especialmente por los que se encuentran en las condiciones más difíciles: que no se deje a nadie solo, que todos reciban la unción de la escucha, de la cercanía y del cuidado».

Hasta las inmediaciones del hospital se trasladaron desde las primeras horas decenas de fieles. Debido a las altas temperaturas, que alcanzaron los 30 grados en Roma, varios voluntarios repartieron entre los presentes botellas de agua.

Vaticano III

Esta fue su primera aparición pública tras la operación por un problema de obstrucción en el colon, debido a una diverticulitis grave que le provocó un estrechamiento en el intestino. El Pontífice suspendió las audiencias generales de los miércoles para todo el mes y no tenía citas oficiales en su agenda hasta ayer, para la oración dominical. Una cita a la que no podía faltar, por lo que rezó desde la ventana del hospital, tal y como ya hizo en su día Juan Pablo II, aclamado por dos centenares de fieles.

Francisco se encuentra en una habitación del décimo piso del hospital, la misma usada por el fallecido Juan Pablo II en varias ocasiones, como cuando sufrió un intento de asesinato en 1981 y un tumor en el colon en 1992. A este espacio se le conoce como Vaticano III, debido a las largas estancias de Juan Pablo II, obligado a abandonar sus dos residencias principales, en el Vaticano y en Castel Gandolfo.