La Presidenta de Postproducción, Efectos Visuales y Animación y productora ejecutiva en Marvel Studios. /Alex Rivera

La Presidenta de Postproducción, Efectos Visuales y Animación y productora ejecutiva en Marvel Studios. / Alex Rivera

«Si el factor humano no existe en una película, estaríamos perdiendo el tiempo»

La Presidenta de Postproducción, Efectos Visuales y Animación y productora ejecutiva en Marvel Studios, Victoria Alonso, ha hablado en el Santander WomeNOW del poder de la palabra en la vida para conseguir una mejor sociedad

Fernando Morales Rodriguez
FERNANDO MORALES RODRIGUEZ

«Si el factor humano no existe en cualquier película, probablemente sea una pérdida de tiempo». Es el leit motiv con el que trabaja la Presidenta de Postproducción, Efectos Visuales y Animación y productora ejecutiva en Marvel Studios, Victoria Alonso. A su juicio,tal y como ha afirmado en el Santander WomenNOW, el congreso sobre liderazgo femenino de Vocento, hacer dinero con las películas es importante, pero lo es aún más el contar una historia.

Y es que «que alguien en la audiencia sienta que lo que está pasando es algo tan relevante que le impida levantarse», es lo más importante que existe para un cineasta. Eso sí, siempre creado sin miedo. Y es que el miedo a no llegar al triunfo que uno quiere lo limita y hace que no esté dando lo mejor de sí mismo.

Comenzó su carrera profesional por los niveles más bajos de su profesión, como asistente de posproducción, lo que le permitió «conocer lo que pasa en cada uno de los niveles de la producción». Todo ello con la premisa de que «el éxito no tiene ningún tipo de fórmula». Más cuando hay aspectos que dependen de uno mismo. Y es que para Alonso, «si uno no ejerce el arte de la palabra, nunca va a poder empezar. El silencio es veneno y mata», por lo que ha pedido reivindicar lo que se quiere ya que «el silencio no tiene cabida en la vida de nadie», más teniendo en cuenta que «la capacidad que tenemos para que nos otorguen un estatus empieza por nosotros; el no viene impuesto de antemano».

Así lo ha asegurado una niña de la dictadura militar de Argentina que con 15 años, con ganas de abandonar el país, le pidió a su madre que le pagara un billete de avión. Pero no tenía dinero y decidió diseñar llaveros para ganar los 3.000 dólares que necesitaba para comprar el billete. Los vendió y consiguió el doble, algo que sorprendió a su madre. De los 15 hasta los 19 años, el teatro le salvó la vida y fue en 2005, aunque no le gustaban los superhéroes, cuando le salió un proyecto para algo que parecía prometedor. Se trataba de Iron Man, para lo que solo preguntó donde se grababa. «No sabía a lo que venía, solo que tenía trabajo», ha asegurado durante su ponencia.

Pero para una de las personas más influyentes de Hollywood uno de sus objetivos es tratar de crear arte que refleje la sociedad de hoy en día, aunque comprende que habrá para cierta gente para la que determinada forma de pensar y sentir no sea algo que están acostumbrados a ver, en referencia a las personas homosexuales. «Comprendo a los que no están acostumbrados a vernos, porque hemos estado marginados, escondidos». Así ha respondido al ser preguntada por las críticas que reciben algunas películas de superhéroes en la que salen dos personajes masculinos besándose, por ejemplo y ha asegurado que las mujeres siempre han estado interesadas en el universo Marvel. Para Alonso, el «equilibrio actual de protagonistas femeninos y masculinos no solo ayuda a las mujeres, sino también a los hombres».

Durante su cerrada defensa del colectivo LGTBI, Alonso ha recordado que «parejas hetero crean hijos gays» y que estas personas no salen de un monte. Y ha lanzado un mensaje claro a quienes no respetan las formas de amar actuales: «Que yo ame a quien quiera que yo quiera no tiene nada que ver con lo que vosotros hagais».

Pero para conseguir una igualdad real ve fundamental el poder de la palabra y la discusión. Así, cree que si no se puede tener un momento de conversación «siempre vamos a tener acceso solo al 50% de la capacidad de lo que es la humanidad». Una sociedad, a su juicio, que debe perseguirlo aun sabiendo los puntos opuestos que se comparten. Lo ha ejemplificado en su conversación que tuvo con el papa Francisco, donde aún sabiendo que partían de polos opuestos en cuanto a derechos LGTB se refiere, sí que coincidieron, concluyó, en querer que el mundo sea mejor desde el punto de vista de amarnos«. Por ello, a su juicio, aquel que no respete al colectivo LGTBI cree que «se está perdiendo una buena película».