Pieza de los restos de dinosaurio. / Consejería de Cultura de Castilla-La Mancha

Encontrados los restos de un dinosaurio de hace 129 millones de años

Los restos óseos han sido hallados en una roca caliza de un yacimiento de Cuenca

J.M.L. Cuenca

Los restos óseos de lo que fue un dinosaurio del Cretácico Inferior -hace unos 129 millones de años- han sido hallados en un gran bloque de roca caliza, de varias toneladas de peso, en el yacimiento de Buenache de la Sierra (Cuenca). Los restos ya se encuentran en el Museo Paleontológico de Castilla-La Mancha, en Cuenca, para su estudio pormenorizado con metodología mecánica y química y así asegurar su conservación.

Según los paleontólogos de la Universidad Autónoma de Madrid que trabajan en el yacimiento de Buenache de la Sierra, esta zona pertenece al mismo ecosistema del yacimiento de Las Hoyas, en La Cierva (Cuenca), compuesto de formaciones de calizas litográficas que conservan los restos fosilizados que se fueron acumulando en el fondo de una laguna de agua dulce, un humedal de clima tropical que pertenecía al archipiélago del mar de Tetis.

Por ello, los investigadores han prospectado el área entre Buenache de la Sierra y Las Hoyas, distantes unos 5 kilómetros, para mejorar el conocimiento de los afloramientos de calizas laminadas de la formación conocida como La Huérguina. El hallazgo de este resto se suma al de un fósil de grandes dimensiones de unos 120 millones de años encontrado en las excavaciones de 2020 de Buenache de la Sierra que contenía fragmentos de varios arcosaurios, es decir, reptiles dominantes como los dinosaurios, los cocodrilos o los pterosaurios (reptiles voladores), todos ellos individuos de tamaño mediano y grande al tratarse de ejemplares juveniles y adultos. Uno de ellos, según el equipo de paleontólogos que trabajó en la excavación, midió más de tres metros de altura y seis de longitud.

También en esta zona se han descubierto huellas de un terópodo (dinosaurio carnívoro) en una roca de grandes dimensiones. Curiosamente, el animal sufría una cojera, conclusión a la que han llegado los paleontólogos al analizar sus huellas. Todos estos animales habitaban lo que hoy es la Serranía de Cuenca, que en el Cretácico Inferior era un humedal pantanoso de clima subtropical.