Empieza el juicio por violación y asesinato a una niña en Barcelona

La Fiscalía pide una condena a prisión permanente revisable a un vecino del edificio que presuntamente la interceptó cuando la menor bajaba por las escaleras

EP

El juicio por la violación y el asesinato a una niña de 13 años en Vilanova i la Geltrú (Barcelona) en 2018 ha empezado con la selección de los miembros del jurado popular que valorará si considera culpable al acusado, un vecino del edificio que presuntamente la interceptó cuando la menor bajaba por las escaleras.

El tribunal del jurado de que se ha formado este viernes por la mañana en la Audiencia de Barcelona está compuesto por cinco hombres y cuatro mujeres, además de dos suplentes, ha explicado el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC).

El crimen ocurrió el 4 de junio de 2018 y el acusado, en prisión provisional desde tres días después, se enfrenta a la petición de la Fiscalía que reclama condenarlo a prisión permanente revisable.

Según el fiscal, el hombre se dio cuenta de que la niña bajaba sola por las escaleras --estaba en casa de sus abuelos y su padre le esperaba abajo en el coche-- y aprovechó que él estaba solo en el piso de sus padres para meterla dentro.

En el piso, la violó, la asfixió al evitar que gritara pidiendo auxilio y, usando «al menos un cuchillo de cocina, le clavó el mismo en distintas partes de la espalda, tórax y cuello», explica el fiscal en el escrito de acusación.

La ató con una correa para perros y se la apretó alrededor del cuello hasta que murió por asfixia, y el fiscal mantiene que actuó con la intención de «causar el mayor sufrimiento posible» y queriendo vejarla y someterla.

Condena e indemnizaciones

La Fiscalía pide condenarlo a prisión permanente revisable por tratarse de un asesinato de una menor y además estar vinculado con una violación.

También reclama un total de 445.000 euros en indemnizaciones por daños morales a los familiares: a los padres (150.000 cada uno), al hermano (50.000 euros), a los abuelos (25.000 euros cada uno) y a las actuales parejas de sus padres (10.000 cada uno).

«Creyó que era un ladrón»

La defensa del acusado ha asegurado que él «pensaba que se estaba defendiendo de un ladrón que estaba en su casa», después de haber consumido una gran cantidad de alcohol y cocaína, y que sin querer, la mató.

En la primera sesión de este juicio en la Audiencia de Barcelona, la abogada Elisabet Martín ha explicado que el acusado se encontraba «desestabilizado por completo»: su madre estaba a punto de fallecer, su padre no lo quería en casa y no quería darle dinero, y estaba perdiendo la relación con su hija, ante lo que acabó refugiándose en la cocaína y el alcohol, siendo drogodependiente desde los 20 años.

La letrada ha explicado que desde que la niña desapareció hasta que murió solo pasaron cinco minutos, «en los que según el fiscal y la acusación el acusado la agredió sexualmente y la acuchilló, pero con solo cinco minutos eso no tiene ningún sentido», y ha remarcado que nadie del edificio escuchó nada.