La lucha contra el coronavirus

El confinamiento afecta al Banco de Alimentos

27/03/2020

La ONG ha suspendido dos recogidas que tenía previstas. El 95% de su voluntariado es jubilado, por lo que las familias apelan a su vulnerabilidad para que no trabajen y se queden en casa. En estos días le faltan productos no perecederos.

La crisis sanitaria por el coronavirus y el confinamiento que conlleva el estado de alarma afectan al Banco de Alimentos de Las Palmas en varios aspectos. Por un lado, la institución no podrá hacer las próximas campañas que tenía previstas, con lo que contará con menos recursos. Por otro, ahora le sobran productos frescos, su caballo de batalla, pero le faltan no perecederos al no poder recoger donaciones de la forma tradicional. Y en tercer lugar, su voluntariado está formado, de forma mayoritaria, por personas mayores, muchas de las cuales se tienen que quedar en casa cumpliendo el confinamiento. Así lo explica el presidente de la ONG, Pedro Llorca, quien hace un llamamiento a las instituciones públicas para que «adelanten» como sea la subvención económica que le otorgan para poder comprar alimentos no perecederos y que no cese su actividad.

«Muchas familias están preocupadas y no quieren que vengan sus mayores. Aquí el 95% del voluntariado somos jubilados, somos población de riesgo»

El Banco de Alimentos de Las Palmas tenía previstas dos campañas en abril, una en el Puerto de La Luz y otra en Carrefour, ambas canceladas por la situación actual, explicó Pedro Llorca. Esto, sumado a que no pueden recoger donaciones en los supermercados como era tradicional –las operaciones kilo– hace que en estos momentos tengan superávit de «productos frescos», al contrario que la situación habitual, pero que carezcan «de arroz, legumbres, latas...». Si el Banco de Alimentos no recoge significa que tampoco reparte a las organizaciones que, a su vez, atienden a la población más vulnerable, se lamenta.

Además, «el 95%» del voluntariado de la ONG son personas mayores, en riesgo por el coronavirus. «Yo mismo tengo 74 años», comenta el presidente. «Muchas familias están preocupadas y no quieren que vengan. Porque si el voluntario es mayor, su mujer o su marido también. Aquí el 95% somos jubilados», recalca. De hecho, de la treintena de personas que habitualmente colabora organizando los lotes se han quedado en la mitad.

No es el único llamamiento de Pedro Llorca. A su juicio, es necesario que los servicios sociales municipales hagan una campaña informativa para que la población sepa a quién dirigirse si necesita ayuda alimentaria o básica. En estos momentos, advierte Llorca, mucha gente se está quedando sin recursos y no están institucionalizadas, es decir, no están en las listas de reparto porque se acaban de quedar sin trabajo por la crisis sanitaria. El confinamiento, además, hace que no puedan arreglar «sus papeles» y acuden al Banco de Alimentos en busca de ayudas. «Son tres, cuatro o cinco familias cada día llamando», reconoce Llorca.

Imagen de archivo del presidente del Banco de Alimentos de Las Palmas, Pedro Llorca. La crisis sanitaria ha obligado a la ONG a suspender las próximas recogidas que tenía programadas.