Imagen de archivo de dos escolares en la vuelta a clase en un colegio de Gran Canaria. / C7

La mitad de los nuevos 1.600 docentes del próximo curso irán a Infantil y Primaria

La Consejería de Educación y los sindicatos continuarán mañana las negociación de los criterios para el reparto del profesorado

Luisa del Rosario
LUISA DEL ROSARIO Las Palmas de Gran Canaria

Los sindicatos docentes ANPE, STEC y la Federación de Enseñanza de CCOO en las islas y la Consejería de Educación esperan cerrar este viernes el acuerdo sobre los criterios que aplicará esta para distribuir a los más de 1.600 docentes que se incorporarán a partir de septiembre al nuevo curso. De ellos al menos la mitad, 800, formarán parte del profesorado de Infantil y Primaria especialmente por dos cuestiones: por un lado, porque se va a desarrollar un nuevo catálogo para la determinación de las plantillas de maestros que sustituirá al vigente, que data de 2002 y, por otro lado, porque han acordado la reducción de la jornada lectiva de este profesorado pasando de 25 horas lectivas a 23. El escollo está en que las dos horas sobrantes Educación quiere destinarlas a coordinación o proyectos, actividad que pasaría de contar con las tres horas actuales a cinco al sumar dos, mientras que los sindicatos proponen que no sean de «permanencia» en el centro «como se hizo hace tres años en secundaria».

Otro de los criterios que ya había avanzado la Consejería cuando presentó la medida era la de destinar profesorado a compensar las desigualdades en centros públicos no universitarios tomando como base el índice ISEC, que tiene en cuenta el contexto económico, social y cultural, para identificar los colegios e institutos de barrios especialmente desfavorecidos. La media en España de este indice es 500 y la idea de la Consejería es incluir los centros por debajo de esa media, según avanzó la consejera Manuela Armas. Para estos centros se prevé que se incorporen el próximo curso unos doscientos docentes.

Algo más de dos centenares, según las estimaciones iniciales, se incorporarán bajo el criterio de la bajada de ratios que aplicará Educación en 2º de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y 2º de Bachillerato consolidándose la de 27 estudiantes en 1º de la Secundaria y 30 en 1º de Bachillerato, además de que con la entrada en vigor de la Lomloe los centros deben contar con orientadores. El STEC ha pedido que se mantenga el compromiso de continuar bajando las ratios en 3º y 4º de la ESO mientras que ANPE ha planteado «la necesidad de disminuir las ratios en el resto de niveles de secundaria, así como incorporar desdobles en determinadas materias».

Educación también ha incluido como criterio para el reparto de los docentes entre los centros la atención a la diversidad. En este sentido se fijarán nuevos criterios «para configurar las plantillas orgánicas de la especialidad Orientación Educativa que suponen una mejora sustancial respecto a los anteriores y, en la práctica, más orientadores en los centros educativos», destaca el STEC. Además también se reconfigurarán aumentándose las plantillas de las especialidades de Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje. Para estas especialidades se destinarán otros doscientos docentes.

Cabe recordar que la contratación de estos 1.600 docentes para el próximo curso supone consolidar las plazas creadas por la pandemia para mantener la distancia entre el alumnado y atender a los grupos burbuja.