Las actividades extraescolares, un complemento perfecto.

14/09/2018

Lo ideal es que los alumnos puedan escoger aquellos deportes o hobbies que más les gustan y que les sirvan para ayudar a formarse fuera de los horarios lectivos

La vuelta al cole también trae aparejado el arranque de las actividades extraescolares. En la actualidad se hace bastante complicado pensar en un centro educativo que no cuente con alguna actividad para cuando se acaba la intensa jornada lectiva. Muchos padres aprovechan que sus centros educativos cuentan con comedor y de esta forma los pequeños empatan con la jornada de tarde y realizan algunas de las variadas ofertas que se les ofertan. Las actividades extraescolares hacen furor en las edades más tempranas, sobre todo, entre los alumnos de primaria, ya que los padres tienen que buscar fórmulas para mantenerlos entretenidos en el horario vespertino en la sociedad actual, donde normalmente los dos progenitores trabajan. Las actividades extraescolares son un complemento perfecto a las materias que se imparten en la jornada matinal, pues ayudan a que los alumnos desarrollen muchas habilidades. Además, favorecen la concentración, promueven un estilo de vida saludable, sociabilizan y repercuten de forma beneficiosa en los procesos de aprendizaje. Por otro lado, hacen que pasen menos horas ante el televisor o jugando a las máquinas.

Las actividades extraescolares, un complemento perfecto.

Es primordial que se les inscriba en ofertas que copen sus expectativas y que hagan que acudan a ellas con motivación. Una de las premisas es que mejoren su autoestima y para ello, que al culminar cada sesión salgan contentos y satisfechos con la labor realizada. Con el paso de los años la amalgama de opciones a elegir se han ido incrementando y esto hace que el alumnado tenga más variantes donde elegir y que así pueda encontrar alguna que se amolde a su crecimiento como persona. En el apartado de actividades extraescolares tienen mucho que decir las AMPA, que normalmente son las que se encargan de diseñar un cartel que se acerque a las necesidades de la zona donde se encuentra su centro escolar. Una de las primeras opciones a la hora de elegir una extraescolar se basa en la práctica de algún deporte. Éste es un buen método para desconectar antes de retornar a casa para realizar la tareas. Entre ellas suelen estar modalidades como el fútbol, ajedrez, baloncesto o atletismo. También muchos colegios llegan a acuerdos con centros deportivos y esto permite que sus alumnos puedan conocer más de

cerca modalidades como la hípica, golf, pádel o tenis. Un gran auge también poseen las que son más creativas. Entre ellas resaltan la música, el baile, el teatro o la pintura. Las mismas permiten sacar lo mejor de cada uno de sus practicantes, pues muchas veces se puede tirar de la improvisación y esto les permite sacar a relucir todos los recursos de su imaginación. Como un refuerzo a su día a día en clase se podrían catalogar las denominadas extraescolares académicas. Entre ellas lideran el ranking de preferencias los idiomas, la informática o las matemáticas. A ellas también se podría unir la robótica, que en los últimos tiempos ha ganado muchos seguidores.

Sin llegar a estresar

Un aspecto que hay que tener muy en cuenta es que a los pequeños nunca se les debe saturar a actividades porque esto les puede generar un estrés y su impacto puede ser más negativo que positivo. Hay que intentar que hagan cosas que les gusta, a las que les saquen partido y que también tengan tiempo para jugar. Se recomienda que realicen un máximo de dos actividades y que estén repartidas a lo largo de los días de la semana para no agobiarlos.