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Foto de archivo de un escolar realizando una prueba de una evaluación.
38.000 estudiantes canarios se examinan de lengua y matemáticas en la primera gran evaluación de la Lomloe

38.000 estudiantes canarios se examinan de lengua y matemáticas en la primera gran evaluación de la Lomloe

Educación. ·

Todo el alumnado de 4º de primaria y 2º de la ESO hará las pruebas entre el 29 de abril y el 24 de mayo. El objetivo es hacer planes de mejora para quienes vayan rezagados

Teresa Artiles

Las Palmas de Gran Canaria

Sábado, 30 de marzo 2024

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Entre el 29 de abril y el 24 de mayo los 38.000 estudiantes que cursan cuarto de primaria y segundo de la ESO en Canarias realizarán unas pruebas que medirán sus competencias en comunicación lingüística y matemática.

Será el estreno de la evaluación de diagnóstico censal que contempla la Lomloe, la nueva ley educativa, y cuyo objetivo es «tener una herramienta de diagnóstico que nos permita detectar cómo va el alumnado y como quedan dos cursos en cada caso para el final de etapa da tiempo a determinar medidas de refuerzo para los que están quedando rezagados, ese es el motivo para que se haga en estos cursos», explica José Saturnino Martínez, director de la Agencia Canaria de Calidad Universitaria y Evaluación Educativa (ACCUEE), encargada de la coordinación de las pruebas en el archipiélago.

Los 17.600 escolares de cuarto de Primaria se examinarán entre el 29 de abril y el 10 de mayo y los 20.600 de segundo de la ESO lo harán del 13 al 24 de mayo. Se realizará en todos los centros –públicos, concertados y privados– que se rijan por el sistema educativo español.

«No son pruebas que permitan clasificar al alumnado, sino que están orientadas a desarrollar todo el potencial de cada estudiante; a nivel de centro educativo, los resultados también serán aprovechados para sus planes de mejora», añade Martínez.

Los exámenes serán digitales, ya que un estudio de la ACCUEE realizado en el curso 2021-22 sobre el posible impacto de realizar las pruebas en este formato o en papel concluyó que «no hay diferencias sustanciales en los resultados».

Cuestionarios de contexto

Además de la realización de estas pruebas, estudiantes, familias, profesorado y direcciones de los centros educativos cumplimentarán unos cuestionarios de contexto, en los que se recoge información sobre la realidad socioeconómica y cultural de los escolares, el clima de los centros educativos y otros aspectos del proceso de enseñanza y aprendizaje.

«Si se ve cómo está yendo el estudiante pero no se tiene en cuenta cuál es el contexto, hay dificultades para saber exactamente qué está pasando, porque el resultado educativo de un estudiante en parte depende de él, de su esfuerzo o capacidad, pero también del apoyo o de la supervisión con la que cuenta», explica Martínez.

Y esta información adicional «contribuye a afinar el diagnóstico sobre las dificultades educativas y realizar planes de mejora más ajustados a las necesidades concretas de cada estudiante o cada centro», añade el responsable de la ACCUEE.

La ley indica que en esta evaluación, que se repetirá a partir de ahora todos los años, «se comprobará al menos el grado de dominio de la competencia en comunicación lingüística y de la competencia matemática», pero deja abierta la puerta a que las comunidades decidan también examinar de idioma extranjero, sociales y ciencias.

Según Saturnino Martínez, esta primera gran evaluación de la Lomloe «tiene muchas diferencias» con las pruebas del informe internacional PISA. «Hay gente que la llama así a nivel español porque va a ser una forma de saber si el alumnado está rezagado o no, pero quitando eso hay muchas diferencias», señala.

Son pruebas adaptadas a lo que se está estudiando en los currículos españoles y no van a ser iguales en todo el Estado: cada comunidad autónoma elaborará las suyas partiendo de un marco general común. «Este es el primer año que se va a hacer y cada comunidad va a tener un punto de referencia consigo misma, pero no son estrictamente comparables entre comunidades», incide el director de la ACCUEE. 

Esta primera gran evaluación de la Lomloe que se estrena este curso «son unas pruebas de diagnóstico y mejora», insiste el experto educativo. «Como cada estudiante va a tener el resultado de la prueba, los centros escolares, el profesorado y las familias tienen un elemento para colocar dónde está ese estudiante y ver dónde hay que reforzar, eso es realmente el objetivo de las pruebas», añade Ramírez.

Esta evaluación por su diseño «no debería ser en ningún momento un ranking» ni propiciar comparaciones, «que al final es lo que todo el mundo está haciendo con informes como PISA», dice el sociólogo. En este sentido, la diferencia fundamental con el informe internacional, según el director de la ACCUEE, «es sobre todo que la comunidad educativa tenga una herramienta de diagnóstico y de mejora, no datos para hacer un ranking».

Otra evaluación del sistema

La de cuarto de primaria y segundo de la ESO no es la única evaluación que contempla la nueva ley educativa. Habrá otra, esta muestral –solo la hará una parte del alumnado– en sexto de primaria y cuarto de la ESO, los cursos finales de las etapas educativas.

Es lo que la ley denomina Evaluación General del Sistema –se prevé que se estrene en 2025– y las pruebas sí serán iguales en toda España. «Esta evaluación que se hará más adelante sí son un poco más parecidas a PISA, porque son muestrales y lo que se quiere es tener un diagnóstico, pero aquí ya no es de los estudiantes, sino del sistema educativo», explica Saturnino Martínez.

En esa evaluación general «lo que se busca es saber si más o menos el alumnado en su conjunto está cumpliendo con los objetivos de la etapa cuando está a punto de finalizarla», añade el responsable de la Agencia Canaria de Evaluación Educativa.

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