Detenido un profesor de los Maristas de Sabadell por abusos a una alumna

El centro aparta al docente, que mantuvo una relación con la víctima durante nueve años

CRISTIAN REINO Barcelona

Un profesor del colegio Mare de Deu de la Salut, en Sabadell (Barcelona), antiguamente el Maristas, fue detenido el pasado lunes en el propio centro escolar, acusado de agresiones sexuales. Tras pasar a disposición judicial, el martes fue puesto en libertad sin que la Fiscalía ni la acusación particular pidieran medidas cautelares. El centro sí que ha decidido apartarle, mientras los Mossos mantienen abierta la investigación por si pudiera haber más víctimas, según el diario Ara.

El acusado esta investigado como presunto autor de agresiones sexuales a una menor. Los hechos ocurrieron hace quince años. El hombre tenía 40 años y ella, 13. El investigado era el profesor de educación física. Comenzaron una relación que se prolongó durante nueve años, hasta 2017. Fue el pasado 11 de julio cuando la víctima interpuso una denuncia ante los Mossos, que detuvieron al presunto agresor sexual el lunes pasado. Declaró que se había enamorado de él y que había sido manipulada por el profesor. Lo que empezó en conversaciones entre profesor y alumna acabó en agresiones sexuales, dentro del propio centro y también en sitio fuera de él. Le hacía sentarse encima de él y le decía: «Lo que necesitas es un abrazo».

Según el relato de su abogada en el diario Ara, llegó un momento en que la víctima se dio cuenta que lo que había vivido «no era normal, que era víctima de un abuso, de una agresión sexual continuada en el tiempo, porque duró mucho tiempo y empezó cuando sentía admiración por él». De hecho, la relación entre ambos continuó incluso cuando la víctima cambió de centro para estudiar bachillerato. Pero no se atrevía a contárselo a nadie. Tenía ataques de ansiedad, hasta que con 21 años comenzó un tratamiento psicológico que la ayudó a tomar conciencia de lo que le había pasado y le ayudó a decidirse a presentar una denuncia. Hubo sospechas de otra familia, que denunció ante la Policía catalana las conversaciones telefónicas de su hija menor con el profesor, aunque el caso fue archivado.