Del campus de Tafira al de Yale

Alba Ramírez, de 18 años, ha sido seleccionada por el Banco Santander entre miles de alumnos de todo el mundo para asistir a un campus de verano en la prestigiosa universidad norteamericana.

JOSÉ L. REINA

Su trayectoria académica certifica que no estamos ante una alumna cualquiera. Alba Ramírez, a sus 18 años, colecciona sobresalientes y matrículas de honor en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, donde estudia el doble grado de Ingeniería de Organización Industrial y Administración y Dirección de Empresas. Fue un correo de la propia universidad dirigido a todo el alumnado lo que le cambió la vida. «Recibí un correo que nos informaba que el Santander había lanzado estas becas para Georgetown y Yale. Por edad solo podía optar a la de Yale, así que me puse en marcha».

Formada en el IES Ingenio, y en clases de inglés desde muy pequeña, Alba Ramírez siempre tuvo el sueño de poder vivir la experiencia del sistema educativo norteamericano. «Para mí las universidades americanas son lo máximo. Cuando vi que cumplía los requisitos, se convirtió en mi principal objetivo». Los requisitos los cumplía de sobra: tener de 19 a 23 años en el momento de empezar el curso, poseer un nivel C1 de inglés, y un expediente académico brillante. A pesar de que la convocatoria estaba abierta desde enero, Alba Ramírez la presentó en abril, el mes en el que se cerraba. Una vez reunida y presentada toda la documentación, la espera se hizo eterna, pero la recompensa fue enorme. «El día que cerraba la convocatoria estuve casi todo el día mirando la web para ver si publicaban los resultados». Pero la grata noticia llegó al día siguiente, «me fui a dormir, y al día siguiente, al levantarme para ir a la universidad, veo que tengo un correo del Banco Santander felicitándome por ser una de las seleccionadas. Fui corriendo a la habitación de mi madre temblando».

Selección mundial

Alba Ramírez ha sido seleccionada junto a otros once estudiantes de todo el mundo, lo que demuestra la dificultad del proceso. Estudiantes de más de mil universidades de 21 países se quedaron a las puertas de cumplir el sueño. En el Yale Summer Session, Ramírez estudiará los cursos de Física y Laboratorio de Física. Eligió esos dos entre los más de 100 que ofrece la universidad norteamericana. A pesar de que ahora se le abren nuevas puertas, la estudiante grancanaria no tiene planeado instalarse en Estados Unidos a corto plazo, «sinceramente mi doble grado de la ULPGC me encanta. Es la única universidad que lo hace, y estoy muy feliz aquí, en Gran Canaria».

Una beca destinada a la excelencia educativa

Alba Ramírez pasará en Estados Unidos desde el 30 de junio al 3 de agosto, seleccionada junto a otros once estudiantes de todo el mundo. Ha obtenido una beca valorada en 15.000 dólares, que le permitirá cursar cinco semanas en el Campus de Yale, con alojamiento y manutención incluidos. Ahí cursará dos cursos entre los más de 100 que ofrece la Universidad de Yale.

Esta beca fue solicitada por Ramírez en una convocatoria gestionada desde el vicerrectorado de Internacionalización y Cooperación que dirige el vicerrector Richard Clouet, de acuerdo a la convocatoria realizada por Yale y Banco Santander. La alumna se ha convertido en la más aclamada de la facultad, pero no pierde la humildad, y afirma que no hay más secreto que «el esfuerzo tiene su recompensa. Hay que currárselo y nunca desmerecerse a sí misma».

La experiencia no solo le servirá para una formación educativa de primer nivel en una de las universidades más prestigiosas del mundo, sino que será clave a la hora de enfocar su futuro laboral. En este sentido, Alba Ramírez lo tiene muy claro. «Hay algo que siempre he tenido muy presente, que es trabajar en el aprovechamiento de los recursos.

Creo que organizando mejor las cosas que tenemos, podemos llegar a mejorar». El emprendimiento es una de las opciones que más valora, «probablemente ese sea el camino. Tengo una idea sobre cómo organizar los recursos para mejor la sociedad, la economía y el medio ambiente. Organizar los recursos provocando un efecto colateral en los demás, y no al revés. Yale tiene un proyecto centrado en esto que será muy importante para mí».

Junto con Harvard, Yale es su mejor opción de cara al futuro. «Harvard es algo más tecnológica, pero Yale tiene un enfoque tecnológico más social, que se adapta más a mi idea». Sin duda, Alba Ramírez es un ejemplo de que el esfuerzo se premia.