Imagen de archivo de dos enfermeras preparando dosis de vacuna contra la covid para administrarlas a domicilio a grandes dependientes. / COBER

El déficit de enfermeras crecerá en las islas por el envejecimiento de la población

La presidenta del Colegio Oficial de Enfermería de Las Palmas atribuye esta escasez a una mala planificación para cubrir una demanda creciente

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA Las Palmas de Gran Canaria

En Canarias hay 687 enfermeras por cada 100.000 habitantes, una ratio que supera la media española de 625 profesionales por cada 100.000 habitantes, pero que dista mucho de la proporción de enfermeras existente en los sistemas de salud de la Unión Europea. Este déficit irá creciendo si no se adoptan las medidas adecuadas debido al envejecimiento de la población en el archipiélago, según indica la presidenta del Colegio Oficial de Enfermería de Las Palmas, Rita Mendoza.

Desde el órgano profesional se advierte de que en el archipiélago faltan 3.153 nuevos profesionales si se quiere prestar una atención sociosanitaria equiparable a la del resto de estados miembros de la Unión Europea.

Según el último informe emitido por Consejo General de Enfermería (CGE) sobre la escasez de enfermeras en España, por provincias, la ratio de profesionales de enfermería por cada 100.000 habitantes asciende en Las Palmas a 713, mientras que en Santa Cruz de Tenerife apenas llega a los 660.

En cifras absolutas, en Canarias hay actualmente 15.473 enfermeras y enfermeros, 8.220 en la provincia de Las Palmas (53,1%) y 7.253 en Santa Cruz de Tenerife (46,8%).

Para alcanzar la cifra europea de 827 profesionales por cada 100.000 habitantes, serían necesarios 1.314 nuevos profesionales en Las Palmas y 1.835 en Santa Cruz de Tenerife.

Mendoza relaciona el déficit de profesionales que sufre la comunidad a «la falta de una planificación de la estructura sanitaria al no estar pensada en función de la necesidad de cuidados de la población».

En este sentido, advierte que en los próximos años las necesidades de este tipo de asistencia se dispararán y las administraciones deben replantear la organización sanitaria para dar respuesta a la demanda. «Lo realmente preocupante es la transición demográfica que estamos atravesando porque la población cada vez está más envejecida y, en los próximos años, lo vamos a estar aún más. Eso va a tener un impacto directo en la necesidad de cuidados», dice Mendoza.

El volumen de nuevos graduados en Enfermería que cada año ingresan en el mercado laboral canario no es el origen del problema. «La situación de la enfermería en Canarias, desde ese punto de vista, es buena. En los últimos siete años, el número de enfermeros egresados ha crecido un 43%, el doble de la media del conjunto español. En nuestra comunidad hay 2,2 nuevos profesionales por cada enfermera que se jubila», indica la presidenta del Colegio Oficial de Enfermería de la provincia oriental que reconoce que los nuevos titulados son insuficientes para cubrir las necesidades de la población.

En su opinión, las administraciones deberían «cuidar a nuestras enfermeras para que se queden cuidando. No somos conscientes de todo ese talento», lamenta Mendoza quien, además, resalta el arraigo de los profesionales formados en las islas.

«Aquí hay más motivación. El abandono es menor si lo comparamos con otros datos nacionales, pero hay mejores ofertas de trabajo en otras comunidades y países europeos. Hasta en Estados Unidos buscan enfermeras, si no ofreces una estabilidad laboral y posibilidades de desarrollo profesional, la gente se irá y la tasa de abandono crecerá», afirma la representante de los profesionales de Las Palmas.

Mendoza invita a las administraciones a planificar las políticas sociosanitarias pensando en el cuidado como un valor. « Hay que prever qué va a necesitar la población en el futuro: que la cuiden como persona. Es ahí donde hay que apostar para que los egresados se queden y traer a Canarias enfermeras de otros sitios», afirma la portavoz de los colegiados que resalta que ya hay problemas para cubrir las bajas y vacaciones del personal de enfermería.