Cómo protegernos con hidrogel en verano sin dejarnos la piel

El dermatólogo Néstor Santana recomienda usar una loción hidroalcohólica propia en lugar de aplicarse los diferentes productos que ofrecen en comercios y recintos. El experto niega que los desinfectantes causen quemaduras solares pero advierte de que propician la aparición de dermatitis irritativa

Los hábitos de la nueva normalidad se aprecian en las manos. Su lavado frecuente y la aplicación de geles hidroalcohólicos pueden ocasionar sequedad en las pieles más delicadas. El verano agudiza unos problemas cutáneos que tendremos que aprender a sobrellevar con la ayuda de los dermatólogos.

Una de las primeras dudas que se plantean es: ¿el hidrogel produce quemaduras al tomar el sol? «No, el gel hidroalcohólico no produce más quemaduras», responde rotundo el especialista en dermatología del hospital Doctor Negrín, Néstor Santana. Si bien añade que el uso de estos desinfectantes sí pueden ocasionar otro tipo de problemas con síntomas semejantes. «Lo que ocurre –apunta el experto– es que los hidrogeles tienen varios componentes. La base es el alcohol y se le añaden excipientes; sustancias que les dan características agradables al tacto y al olfato. Son estas sustancias, las que le dan estas propiedades organolépticas, las que pueden producir una reacción similar a las quemaduras por contener sustancias fotosensibilizantes». Además, el hidrogel puede mermar el efecto de los protectores solares. «El alcohol puede actuar como un disolvente y diluir el fotoprotector cuando vamos a la playa», asegura Santana. «Además, si el gel hidroalcohólico tiene la mala suerte de contener sustancias fotosensibilizadas, puede haber una reacción fototóxica», sostiene el especialista.

En todo caso, lo ideal es no abusar de estos desinfectantes. «El hecho de repetir frecuentemente la aplicación de gel hidroalcohólico puede provocar una dermatitis que se puede confundir con una quemadura solar», explica Santana que aconseja usar este producto para la limpieza de las manos solo cuando no se pueda acceder al lavado de manos con agua y jabón.

«El gel, al desinfectar la superficie, diluye el manto lipídico que nos protege de infecciones, hongos, bacterias y de la radiación ultravioleta. Si no se compensa esta pérdida, puede aparecer una dermatitis irritativa», advierte el especialista.

De compras y a ciegas.

Otra recomendación general para preservar las manos de los posibles efectos cutáneos de la desinfección frecuente es usar siempre el mismo producto. «No es bueno mezclar geles hidroalcohólicos de todas las tiendas y supermercados. Es imposible saber cómo va a reaccionar la piel. Lo ideal es usar un gel propio y no aplicarlo de forma excesiva, solo lo que haga falta, y preferenciar el lavado de manos con jabón suave y agua tibia, porque el agua caliente también disuelve el manto lipídico, y secarse con una toallita suave», recomienda el galeno. De hecho, sostiene que el gel hidroalcohólico, al evaporarse rápidamente, ofrece la falsa sensación de que no deja residuos, pero lo cierto es que los productos y sus componentes se van acumulando en las manos con efectos impredecibles.

El dermatólogo también advierte de una práctica perjudicial que se recomienda realizar al entrar en algunos establecimientos comerciales: aplicar hidrogel antes de ponernos los guantes. Este proceder, dice, «impide que el gel se evapore y produce una oclusión más irritativa para la piel».

En todo caso, el especialista aboga por hidratar con frecuencia las manos para evitar que se produzca una dermatitis de este tipo y, en el caso de que se presente, aconseja ir al dermatólogo para tratarla.

En este sentido, Santana coincide plenamente con la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) que recomienda el uso de cremas hidratantes para reparar la función barrera de la piel y, de este modo, prevenir la aparición o el agravamiento de problemas generados por un secado incorrecto tras el lavado de manos o por el uso excesivo de hidrogeles.