De derecha a izquierda, Beatriz Rodríguez, Yaiza Dueñas y Candelaria Navarro, ayer en Vithas Las Palmas. / COBER

El 58% de los citados en el cribado del cáncer de colon rechazó la prueba

En 2021 en Canarias hubo 1.687 diagnósticos de tumor colorrectal y se registraron 385 muertes. La realización de un test de sangre en heces es clave para su detección precoz

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA Las Palmas de Gran Canaria

De las 119.368 personas de entre 50 y 69 años contactadas durante el año pasado por el Servicio Canario de Salud para participar en el Programa de Diagnóstico Precoz de Cáncer de Colon y Recto, solo se sometió a una prueba de detección el 42,5%, es decir, 50.692 personas. De ellas, 2.747 resultaron positivas en el test de sangre oculta en heces, lo que se tradujo en la realización de 1.077 colonoscopias en las que se detectaron 46 cánceres de colon, 66 adenomas de alto riesgo y 227 de bajo riesgo, según ayer informó el Gobierno de Canarias.

En todo caso, este esfuerzo para la detección precoz del cáncer colorrectal debería redoblarse para mejorar el pronóstico de la patología y evitar muertes, según explica la psicóloga de la Asociación Española Contra el Cáncer en Las Palmas, Yaiza Dueñas.

En 2021, en Canarias fallecieron 385 personas por cáncer de colon. Además, el año pasado en el archipiélago se diagnosticaron 1.687 cánceres colorrectales, indica Dueñas que este miércoles participó en un aula de concienciación sobre la importancia de estos cribados en Vithas Las Palmas.

«El objetivo de la asociación en 2024 es que el cribado cubra a toda la población de entre 50 y 69 años», dice Dueñas, que precisa que en 2021 se invitó a participar en el programa de detección precoz al 64,67% de la población diana de la provincia de Santa Cruz de Tenerife y al 53,26% de la de Las Palmas. Además, en el caso de la provincia oriental, el cribado excluyó a la capital grancanaria, salvo el barrio de Tamaraceite, así como a las poblaciones de Corralejo, Morro Jable, Yaiza, Santa Brígida, Arguineguín o Valleseco.

« Es necesario ampliar la cobertura del cribado. La prueba de sangre en heces cuesta dos euros, mucho menos que tratar un cáncer metastásico», subraya Dueñas quien añade que Canarias está a la cola de España en cuanto a la realización de este cribado, mientras que País Vasco y Navarra son las comunidades donde está más extendido.

Además, pese a que cerca del 60% de la población canaria de estas edades fue invitada a realizarse la prueba en 2021, más de la mitad de las personas citadas rechazó participar en el programa. «No todo el mundo va a hacerse la revisión. Hay que animar a la población a que pierda el miedo. El test de sangre oculta en heces es una prueba indolora y no invasiva», comenta la integrante de la Asociación Española contra el Cáncer de Las Palmas.

Para la especialista de Aparato Digestivo de Vithas Las Palmas, Beatriz Rodríguez, esta reticencia se debe a que la información no llega a todos por igual y por ello hay que concienciar a la ciudadanía de la efectividad del cribado para detectar el cáncer a tiempo y aumentar las posibilidades de supervivencia en más de un 90%. La facultativa, que también participó en el aula de concienciación, sostiene que cada año se detecta más cáncer de colon por la expansión de los cribados, una tendencia que se quebró por la pandemia que retrasó la realización de pruebas y los diagnósticos. Además, advierte de que la incidencia de la patología está aumentando y cada vez es más frecuente en menores de 50 años.

Ese es el caso de la grancanaria Candelaria Navarro, de 47 años. La paciente dio fe en las jornadas de la importancia de someterse a pruebas de detección. « Cuando me lo diagnosticaron, en febrero de 2021, ya había metástasis. Había caminado hacia los ovarios». Sin embargo, se siente afortunada de haber caído en manos de buenos profesionales que la operaron casi de urgencia. «A la gente, les diría que si tienen familiares cercanos que han sufrido cáncer de colon, intenten hacerse la prueba y se miren», afirma Navarro. Su padre murió por esta enfermedad. Por esta razón, le hicieron un cribado que dio negativo. Luego, no hubo más revisiones hasta que el cáncer se le presentó de forma rotunda. Ahora, tras terminar un tratamiento de quimioterapia, sigue vigilando la evolución de su enfermedad. «Estoy bien. La actitud ayuda mucho», dice Navarro.