El equipo de tres investigadores de Involcan trabaja codo a codo con sus colegas portugueses en la medición de gases difusos en la atmósfera. / C7

Involcan lleva su experiencia en la medición de gases difusos a São Jorge

Un grupo de trabajo ha viajado a Azores para apoyar a las instituciones científicas portuguesas en las tareas de vigilancia vulcanológica

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA Las Palmas de Gran Canaria

Un equipo del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), formado por los investigadores María Asensio, José Manuel Santana y Maud Smit, se ha trasladado a Azores para colaborar con las instituciones científicas del archipiélago en la vigilancia volcanológica de la isla de São Jorge, en alerta sísmicadesde el pasado 19 de marzo.

Desde entonces, en la pequeña isla de 243,6 kilómetros cuadrados y situada en el centro del archipiélago, se han registrado alrededor de 30.000 temblores, anticipo de una posible erupción volcánica por primera vez desde 1808.

Si el volcán surgirá en breve o dentro de siglos es el secreto que guarda la isla en sus entrañas y que los científicos intentan descifrar con el bagaje atesorado en la reciente experiencia de Cumbre Vieja.

«Hay más diferencias que similitudes entre lo ocurrido en la isla de La Palma entre el 12 y el 19 de septiembre de 2021 y lo que se está observando en São Jorge. Durante la fase pre-eruptiva de Cumbre Vieja, se observaron un conjunto de acontecimientos que indicaban claramente un ascenso del magma hacia la superficie. En São Jorge, en los primeros días se observó un ascenso del magma y una sismicidad intensa, de una forma similar a la de Cumbre Vieja. Posteriormente, se ha observado lo que parece ser una migración lateral del magma en profundidad, a lo largo de la dorsal que constituye la principal estructura geológica de la isla», señala el coordinador de Involcan, Nemesio Pérez, que reconoce que es difícil pronosticar qué escenarios eruptivos y no-eruptivos podrían tener lugar.

Tanto si la tierra se abre como si no, el primer equipo de Involcán trasladado a São Jorge estará en la isla hasta el próximo 28 de abril para apoyar a los colegas del Centro de Informação e Vigilância Sismovulcânica dos Açores (CIVISA) e Instituto de Investigação em Vulcanologia e Avaliação de Riscos - Universidade dos Açores (IVAR), explica Pérez.

En concreto, su tarea será la monitorización geoquímica de las emanaciones difusas de dióxido de carbono (CO2) emitidas a la atmósfera por el sistema volcánico insular de São Jorge, así como «monitorizar la emisión difusa de helio (He) e hidrógeno (H2) mediante la realización de medidas in-situ y toma de muestras de gases de la atmósfera del suelo en alrededor de 383 puntos de observación para su posterior análisis químico e isotópico», explica el coordinador del grupo de investigación volcanológica.

«El argumento científico detrás de los estudios de emisión difusa de helio (He) radica en la baja solubilidad de este gas en los fundidos silicatados (magmas), en su condición de gas inerte y en su baja solubilidad en las aguas favoreciendo una rápida transferencia de este gas hacia la superficie. En el caso del hidrógeno (H2) resaltaría sus características de gas ligero y con una alta movilidad a través de la corteza», aclara Pérez sobre la utilidad de estas mediciones.

Entrenamiento

El equipo de Invocan destacado en Azores se trasladó inicialmente a São Miguel, la isla más poblada del archipiélago, para entrenar a sus colegas portugueses en el manejo de los equipos de medición de gases identificando las emanaciones de una planta termoeléctrica.

«Otra de las tareas del equipo del Involcan desplazado a las Azores es entrenar al personal de Civisa e IVAR en el uso de sensores ópticos remotos tipo miniDOAS en posición móvil terrestre o marítima para estimar la emisión de dióxido de azufre (SO2) que generaría un proceso eruptivo en Azores. El seguimiento y medida de este parámetro geoquímico es muy importante para la monitorización de un proceso eruptivo en marcha», recalca el veterano vulcanólogo.

Dos décadas de colaboración científica internacional

La relación del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) con las instituciones científicas de Azores es larga y fructífera. «Nuestro grupo de I+D lleva realizando trabajos de colaboración científica con nuestros colegas de la Universidade dos Açores desde hace 22 años gracias a programas de cooperación transnacional co-financiados por la Comisión Europea», explica el coordinador científico de Involcan, Nemesio Pérez.

De hecho, este vínculo quedó patente en las tareas de vigilancia volcánica de La Palma. «Los compañeros de Civisae IVARapoyaron al Involcan en la monitorización geodésica de la isla de La Palma. Más concretamente, nos ayudaron en la instalación y el uso de inclinómetros, sensores capaces de medir la débil inclinación del terreno asociada a la actividad volcánica». Ahora, Involcan devuelve el favor enviando a São Jorge un inclinómetro y prestando apoyo científico desde Canarias en la monitorización geodésica.

Pero son aún más los lazos que Involcán tiene con las instituciones científicas que estudian el riesgo volcánico en la Macaronesia. «En la actualidad Involcan lidera el proyecto Volriskmac II en el que participan como socios del mismo el ITER, Centro de Informação e Vigilância Sismovulcânica dos Açores (Civisa), Universidade dos Açores (UAc), Fundação Gaspar Frutuoso (Açores), Instituto das Florestas e Conservação da Natureza, IP-RAM (Madeira), Universidade de Cabo Verde (UniCV), y Laboratório de Engenharia de Cabo Verde (LEC)», explica Pérez que recuerda que el instituto canario ha participado en otros proyectos de ámbito macaronésico como Alerta, Alerta II, Makavol, Fogo o Volriskmac I.