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Ángel Rodríguez Santana, coordinador del grupo de Oceanografía Física y Geofísica Aplicada del instituto Ecoaqua de la ULPGC. COBER

Más calima, aumento de la temperatura del mar y sequía: los efectos de El Niño en Canarias

Se estima que el fenómeno termine entre mayo y junio y dé paso a unas «condiciones neutras» hasta que llegue La Niña, que cambiará la circulación atmosférica

Luisa del Rosario

Las Palmas de Gran Canaria

Domingo, 4 de febrero 2024, 01:00

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De la escasa literatura científica que estudia el impacto del fenómeno El Niño en las islas se pueden sacar algunas conclusiones: aumentan los eventos de calima por la entrada de aire sahariano al archipiélago, aumenta la temperatura superficial del mar y se genera sequía. Es el resumen que hace Ángel Rodríguez Santana, coordinador del grupo de Oceanografía Física y Geofísica Aplicada del instituto Ecoaqua de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. En estos momentos el fenómeno del Niño, que provoca el aumento de la temperatura del océano en la zona ecuatorial y oriental del Pacífico y que empezó en abril de 2023, está en su apogeo pero estabilizado manteniendo una anomalía de la temperatura de la superficie del mar entre 1,5 y 2 grados. Eso es un Niño «entre moderado y fuerte», señala el científico, quien recuerda que no está siendo tan intenso como el de la temporada 2015-16.

El profesor Rodríguez Santana explica que entre noviembre y enero se aprecia un aumento de la temperatura superficial del mar en el Pacífico ecuatorial, cerca de las costas americanas y que, durante el mismo período, se puede observar también «en la parte del Atlántico, que es lo que afecta a Canarias, una anomalía de temperatura positiva». Es decir, las aguas canarias están más cálidas de lo que sería habitual. «La teleconexión entre el Niño y el Atlántico no está todavía bien determinada, pero si es cierto que cuando hay fenómeno del Niño, la zona del Océano Atlántico alrededor de las islas Canarias también muestra que la temperatura superficial del mar aumenta». Con todo, eso «también puede ser debido a un debilitamiento del anticiclón de la Azores y que coincida el fenómeno de El Niño con lo que se denomina una NAO (Oscilación del Atlántico Norte, que mide la diferencia de presión a nivel del mar entre las bajas presiones de Islandia y las altas presiones de las islas Azores) negativa. Cuando eso ocurre también tenemos más eventos de calima desde África a nuestro archipiélago».

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¿Cuándo acabará El Niño?

Se estima que el fenómeno de El Niño termine sobre mayo o junio de este año y que entonces se den unas «condiciones neutras» en la zona ecuatorial del Pacífico, señala el científico. Este fenómeno, que se ha mantenido centrado fundamentalmente en la zona oceánica ecuatorial y no tanto en las zonas costeras de América del Sur, «donde hace más daño», se irá «debilitando» y la predicción es que dure entre 10 y 11 meses, lo que estaría dentro de lo esperado.

Llega el fenómeno contrario, La Niña

Tras esas condiciones neutras hay un 75% de posibilidades de que comience el fenómeno contrario, La Niña, que produce un enfriamiento de las aguas superficiales en la zona ecuatorial oriental del Pacífico, lo que podría darse entre junio y septiembre de 2024. «La Niña cambiará la circulación atmosférica» provocando un fortalecimiento del anticiclón del Pacífico Sur Oriental y en la zona de Indonesia y Australia aumentarían las lluvias y los monzones en el Índico.

«Si el Niño hace que en Canarias aumente la temperatura superficial del mar La Niña, lo contrario», dice el científico. No obstante, advierte el profesor Rodríguez Santana, «lo que estamos viendo en el Atlántico no se explica solo con El Niño. Tenemos que tener en cuenta el fenómeno de calentamiento global. El hecho de que se diera La Niña y provoque anomalías de temperatura superficial negativas, éstas no serán tan intensas, y atenuarán el aumento de las temperaturas superficiales del mar, las cuales han batido un récord en 2023. Lo ideal sería no estar sometidos al calentamiento global y que la temperatura superficial del mar volviera a valores anteriores». En la zona oceánica de Canarias las aguas ya están sobre 0,8 grados de temperatura superior respecto a años anteriores. «Es casi un grado, provocando que aumente la estratificación en el océano y se pueda producir la proliferación de floraciones masivas de cianobacterias».

«Si los vientos alisios se debilitan aumenta la temperatura superficial del mar, y eso ha coincidido en el año 2023 con El Niño y una NAO negativa, llegando a las islas vientos del este y aumentando los episodios de calima», añade el científico.

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