Cedro considera que los contenidos digitales de los autores y editores deben ser recompensados justamente por las plataformas que se aprovechan de ellos. / R. C.

Cedro defiende la gestión colectiva obligatoria en los derechos de autor

La asociación, que representa a 27.000 autores y 2.500 editores, cree que es la forma más justa de respetar a los creadores frente al poder de las grandes plataformas digitales

J. A. G.

Cedro, la entidad de gestión de los derechos de autor del sector editorial, reclama la gestión colectiva obligatoria para los autores en la transposición a la legislación española de la directiva europea sobre derechos de autor en el mercado único digital. Cedro, que representa a más de 27.000 autores y casi 2.500 editores, considera que esta gestión colectiva es la única forma, «justa, equitativa, imparcial y transparente» de respetar los derechos de los creadores.

La asociación de autores y editores de libros, revistas, periódicos y partitura, solicita a la vez que se revise la nueva regulación de usos digitales en su artículo 129 bis por favorecer «injusta y desproporcionalmente» a las plataformas digitales al introducir límites al derecho de autor, no amparados en el marco europeo, «lo que les permite reproducir y compartir digitalmente contenidos, sin la debida autorización de sus titulares en determinados servicios, como los buscadores».

La reciente normativa de derechos de autor que el Consejo de Ministros aprobó a principios de este mes supone un cambio de relación de los editores de medios de comunicación con las grandes plataformas digitales que, como Google, obtienen ingresos millonarios por comercializar publicidad valiéndose de las informaciones periodísticas sin un marco de retribución estable. El decreto ley, que traspone la directiva comunitaria en esta materia, habilita la posibilidad de que cada empresa de comunicación pueda negociar una cuantía de dinero directamente con Google o Facebook, dos de las firmas a las que los medios reclaman compensaciones económicas por usar sus contenidos.

Con esa posibilidad de acuerdos individuales, se produce «un desequilibrio» entre los propios medios, a juicio de Cedro, que advierte que esta norma supone «eliminar un derecho de gestión colectiva que va a acabar por debilitar el sistema de protección de los propios derechos de autor». En este sentido, la asociación subraya que no es lo mismo negociar ante compañías de semejante poder y tamaño como sector en representación de un mercado nacional «que como firma individual», lo que supone una merma en la capacidad de negociación y unos resultados inferiores «en comparación a si se realiza una administración colectiva de esos derechos».

Participación justa

Actualmente, Cedro garantiza con eficacia y transparencia los derechos de los autores y editores de carácter patrimonial, que se derivan de la utilización secundaria de sus obras, y considera que el Real Decreto ley 24/2021 «no cumple» el mandato de la directiva «de establecer sistemas eficaces de remuneración ni de distribución, entre los distintos titulares, de los ingresos derivados de dichos usos digitales».

Los autores, no solo los representados por Cedro, solicitan la gestión colectiva obligatoria para autores, también en el mercado único digital, así como el pago directo por las plataformas, «como la mejor opción para participar de forma justa de los ingresos que están obligados a asumir los prestadores de servicios de la sociedad de la información por el uso de sus obras en el mercado único digital».

La gestión colectiva obligatoria permite que los autores (escritores, traductores y periodistas) y editores perciban sus derechos económicos, que aunque reducidos, permiten ayudar a los creadores que atraviesan situaciones de salud y económicas graves. En 2020, y con cargo a la cuota de los derechos económicos de los autores por copia privada, Cedro gestionó 175 ayudas de urgente necesidad, y 3.275 ayudas para la adquisición de materiales ópticos, tratamientos dentales y otras tipologías.

Contra la piratería digital

Gracias a la gestión colectiva obligatoria de la copia privada, también Cedro puede combatir la piratería digital en las redes. En el año 2020 se gestionaron un total de 3.081 denuncias, se retiraron 447.287 copias piratas digitales y 651.867 enlaces ilícitos del buscador de Google.

Igualmente eliminó 53.423 enlaces y copias ilícitas de las redes sociales e impulsó el cierre de 211 grupos piratas. Además, ha desarrollado una potente aplicación, SAD (Servicio Antipiratería Digital), para proteger las novedades editoriales de los autores y editores de forma automática monitorizando sus obras las 24 horas del día.

En los años 2020 y 2021, la asociación ha ayudado económicamente a los autores y editores más afectados a paliar las terribles consecuencias económicas de la pandemia, con un fondo covid de un millón de euros, algo que no habría sido posible sin la gestión colectiva obligatoria.

Este tipo de gestión para autores y editores es «indispensable» para la sostenibilidad de los creadores, máxime en un mercado donde existe una situación de monopolio de facto, como indicó la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) en su informe del pasado verano. «Sin autores no hay contenidos y sin contenidos no hay derechos de autor en el mercado único digital sobre los que debatir», recuerdan los responsables de Cedro. «Lo justo al transponer la directiva europea es seguir un sistema de tramitación que permita incorporar enmiendas que hagan viable la protección –también de los autores– en el mercado único digital y para ello la solución es fácil: gestión colectiva obligatoria en el mercado único digital», apostillan.