Imagen de archivo del área de Urgencias Ginecológicas del hospital Materno Infantil de Gran Canaria. / ARCADIO SUÁREZ

Alerta por los pinchazos: en Canarias no constan denuncias

Ni la Policía Nacional, ni el 112 ni los centros sanitarios isleños tienen constancia de este nuevo tipo de agresión machista ligada a la sumisión química

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA Las Palmas de Gran Canasria

El archipiélago canario está escapando a la oleada de delincuencia machista que está teniendo como escenario las discotecas de algunas comunidades españolas donde se están registrando pinchazos como presunta vía para buscar la sumisión química de mujeres con fines sexuales.

En las islas, de momento, no hay constancia de que se haya denunciado este tipo de actos machistas que, en gran medida, tienen como fin intimidar a las jóvenes en discotecas y lugares de ocio nocturno. De hecho, en la práctica totalidad de los pinchazos denunciados en la Península no se han hallado sustancias tóxicas y las mujeres no han referido haber sido víctimas de delitos. Tras los San Fermines, donde se detectaron los primeros casos, en España se han denunciado una treintena de pinchazos, la mayoría en Madrid, Baleares, Andalucía, Cataluña y País Vasco

En Canarias, ni la Policía Nacional ni el centro de emergencias del 112 han recibido denuncias de este tipo. Tampoco los centros sanitarios del archipiélago han atendido a ninguna mujer por estos pinchazos, indican desde la Consejería de Sanidad.

En todo caso, Canarias está preparada para atender a mujeres víctimas de esta práctica que busca anular su voluntad para agredirlas sexualmente, señaló la directora general de Programas Asistenciales de la Consejería de Sanidad, Elizabeth Hernández.

En este sentido, la directora general subrayó que el Protocolo de Atención a Mujeres Víctimas de Agresión Sexual, elaborado hace dos años a instancias del Servicio de Ginecología de Hospital Materno Infantil de Gran Canaria, contiene en su Anexo I indicaciones precisas para actuar en caso de que se sospeche que una mujer ha sido agredida tras haber sido drogada. «En 2020, cuando vimos la magnitud del problema, creamos un apartado concreto sobre la sumisión química tras comprobar que se estaban produciendo una serie de agresiones sexuales tras la administración de sustancias psicoactivas o fármacos que dejaban a una persona sin voluntad y que podían provocar un cambio en su estadio de consciencia», explica Hernández.

Este documento, si bien no prevé de forma explícita los pinchazos como vía de administración de sustancias incapacitantes, sí que plantea pautas a tener en cuenta para que el personal sanitario detecte una agresión sexual causada por sumisión química. «Los profesionales recaban una serie de datos para detectar los signos de alarma; se pregunta a la víctima si ha sufrido una pérdida de memoria, si se ha despertado en un lugar desconocido o con la ropa rasgada... Es muy importante determinar si ha habido una posible sumisión química rápidamente porque, pasadas unas horas, es difícil que se detecte en los análisis toxicológicos los restos de estas sustancias que pueden ser administradas por vía oral o con una inyección», indica Hernández.

En el caso de que una mujer sospeche haber recibido un pinchazo o se despierte sola y sin saber qué le ha ocurrido ni dónde está, la médico recomienda acudir sobre la marcha al servicio de Urgencias o contactar con el 112 para que active los recursos policiales o sanitarios que necesite de acuerdo al protocolo Atención a Mujeres Víctimas de Agresión Sexual. « Tanto ante una agresión como ante una sospecha de agresión, se activa el mecanismo igual», afirma Hernández.

El 15% de las víctimas de agresiones sexuales atendidas en el hospital Materno Infantil de Gran Canaria sufre lagunas de memoria o se han despertado en lugares extraños atribuibles a una supuesta sumisión química que en muy pocos casos se llega a detectar.