Los peligros del ‘doctor Google’

07/05/2018

Hospital Perpetuo Socorro. En torno a una enfermedad se produce mucha incertidumbre y es inevitable acudir a Internet en busca de información. Pero esta búsqueda nunca sustituye el criterio médico ni constituye un diagnóstico, explica el doctor Juan Toral, médico de Urgencias y experto en el ámbito de la salud online.

Nueve de cada diez personas buscan información sobre salud en internet, desde dudas a posibles diagnósticos sobre algunos síntomas que padecen y les preocupan. Asimismo, seis de cada diez pacientes realizan búsquedas relacionadas con su dolencia en la red tras salir de la consulta del médico, especialmente a través del buscador más conocido, hasta el punto de que en este ámbito se le conoce ya como doctor Google. Pero esta práctica, que a priori puede parecer inofensiva e incluso un buen complemento para entender una patología, mal utilizada es paradójicamente perjudicial.

«En el siglo XXI el uso de Internet para la búsqueda de información en cualquier ámbito es un fenómeno imparable e incluso útil siempre que se utilice de forma adecuada, teniendo en cuenta una serie de claves que nos ayuden a saber si estamos ante una página web fiable o no. Eso sí, debe tenerse claro que tales búsquedas nunca deben sustituir la visita al médico. Existen multitud de webs de dudosa calidad que pueden confundir y convertir esta herramienta en un peligro», explica el doctor Juan Toral, médico de Urgencias de Hospital Perpetuo Socorro y uno de los 30 eDoctores más influyentes a nivel nacional en el ámbito de la salud online.

En torno a la aparición de una enfermedad o síntomas que indiquen la existencia de algún problema de salud se produce mucha incertidumbre y es inevitable acudir a Internet en busca de información. Es incluso recomendable para poder identificar una posible afección y acudir a consulta facilitando la detección precoz. Pero siempre debe recordarse que no siempre una suma de síntomas asegura la existencia de una patología y esta búsqueda puede ser un complemento ante algunas dudas pero nunca sustituye el criterio médico ni constituye un diagnóstico.

Por ejemplo, al buscar el síntoma «dolor de cabeza» aparecen más de un millón de resultados, entre los que se indica incluso la posibilidad de padecer un tumor, que no es lo más frecuente y puede generar una gran ansiedad. «Casi todo el mundo viene ya a consulta con ideas de qué padece y que hay que hacer sin tener en cuenta que cada persona es diferente y que las patologías asociadas que padezca, su edad, peso o rutina, entre otras cuestiones, determinan distintos procedimientos. En medicina uno más uno no siempre es dos. A veces por ejemplo piden una radiografía porque leen que forma parte del proceso diagnóstico de su posible patología que en muchas ocasiones no hace falta porque basta con auscultación y una entrevista clínica y sería sólo someter innecesariamente al paciente a radiación. O piden antibióticos, que se prescriben cuando hay una infección bacteriana, ya que frente a las infecciones víricas no tienen ningún efecto beneficioso, y que mal utilizados pueden provocar más perjuicios que beneficios, como que las bacterias se vuelvan resistentes y dejen de ser útiles», relata el doctor Toral.

Otro peligro frecuente es que tras prescribirse un tratamiento el paciente decida subir, bajar, cambiar o dejar antes de tiempo los medicamentos indicados. Todo ello aumenta el riesgo de que la enfermedad no se cure e incluso que empeore, especialmente en personas mayores, que pueden acabar requiriendo un ingreso hospitalario.

Además, el doctor Google está plagado de remedios milagrosos que no son ciertos o caseros que pueden provocar más perjuicios que beneficios, como la ingestión del zumo de limón en ayunas para depurar, que puede eliminar el esmalte de los dientes.

Información errónea.

Por todo ello, lo más recomendable es evitar contraponer el criterio médico con el que se busca en internet. «Siempre se debe tener en cuenta que muchas fuentes ofrecen información errónea o, incluso con la correcta, el usuario puede hacer una mala interpretación de ella dada su falta de conocimientos médicos. Teniendo este aspecto claro no es necesario dejar de realizar búsquedas sino hablar abiertamente con su médico si lo ha hecho y esto le ha generado dudas respecto a lo que ha encontrado, que lo contraste sin contraponerlo ni hacer cambios por su cuenta del tratamiento recomendado y de esta forma puede resultar un valor añadido para comprender su enfermedad sin ningún peligro», concluye el médico de Urgencias de Hospital Perpetuo Socorro.