Foto de archivo de enfermeras preparando una ruta de vacunación a domicilio en el centro de salud de El Calero. / C7

La Atención Primaria, al borde del colapso: «No sé si podremos aguantar así hasta final de mes»

Las bajas laborales por covid saturan las agendas de los médicos, que arrastran demoras de hasta 15 días pese atender al doble de pacientes

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA Las Palmas de Gran Canaria

Seis, diez o hasta quince días es el plazo de espera de los pacientes de algunos centros de salud de Gran Canaria para ser atendidos vía telefónica por su médico de familia. Sin embargo, los galenos de Atención Primaria llevan semanas trabajando a destajo como consecuencia de la explosión de contagios de coronavirus de esta sexta ola.

« Estamos atendiendo del orden de entre 60 y 70 pacientes al día. Ayer atendí a 68. Eso es una bestialidad, es más del doble de lo razonable. La situación no es sostenible desde ningún punto de vista. Es tal la presión física y mental, que hay compañeros de baja», explica la presidenta de la Asociación de Médicos de Atención Primaria de Canarias, Ana Joyanes, quien advierte de que este nivel de saturación es inhumano. «No creo que podamos seguir mucho tiempo más. A este ritmo no creo que podamos aguantar hasta final de mes», lamenta Joyanes sobre una carga emocional que ha empujado a algunos colegas a tirar la toalla y abandonar su trabajo.

Gran parte de la agenda diaria de los médicos de Atención Primaria la ocupa la tramitación de partes de bajas y altas laborales a pacientes positivos, comenta Joyanes quien reconoce que, por fortuna, este trámite es el principal motivo de las citas médicas de los aquejados de covid. «La mayoría no necesita otra atención porque la sintomatología está siendo muy leve», explica Joyanes, que insta a las autoridades a adoptar medidas imaginativas como la contratación de médicos jubilados que hagan seguimiento telefónico de pacientes covid o partes de baja y compartir esta última tarea con el personal de Salud Laboral.

« La situación es insostenible. Estamos clamando porque nos pongan más médicos», insiste la representante de los doctores de los centros de salud canarios, que teme que la situación empeore en las próximas semanas. «Habría que buscar otras soluciones, y no solo abrir las agendas y seguir echando todo el trabajo a Atención Primaria», dice.

No obstante, Joyanes reconoce que se están dando pasos tímidos para aliviar la presión sobre los centros de salud. «El hecho de que no se rastreen los casos a no ser que se trate de personas de gran vulnerabilidad alivia, principalmente, a los rastreadores porque los contactos estrechos siguen pidiendo cita para consultar qué tienen que hacer», asegura Joyanes que reclama una campaña informativa para aclarar cómo se debe actuar en caso de ser positivo o sospecharlo.

En todo caso, advierte que la saturación de Atención Primaria no ha hecho más que empezar porque los contagios están creciendo de forma exponencial, algo que era previsible por la coincidencia de las Navidades y la aparición de la variante ómicron, mucho más transmisible.

Plan de contingencia

Esta rápida expansión del virus ha obligado a Sanidad a aplicar un plan de contingencia en Atención Primaria. El documento incluye la aplicación del nuevo protocolo del Ministerio de Sanidad que recorta la cuarentena de los positivos a siete días, siempre que lleven tres sin síntomas, y limita el rastreo de contactos estrechos a personas de riesgo o positivos detectados en el ámbito sanitario o sociosanitario.

Además se prevé reforzar la plantilla de Atención Primaria y, en las últimas tres semanas, el Servicio Canario de Salud ha contratado tres médicos internos residentes y a un profesional desplazado, así como a administrativos, auxiliares de enfermería y fisioterapeutas.

Dentro del plan, «se está culminando la automatización para la comunicación de determinados servicios a través de SMS, como los partes de alta, para que los pacientes no tengan que volver a consulta y aliviar, así, la presión asistencial», indicaron fuentes de la Consejería de Sanidad.

Otra de las medidas adoptadas por el SCS para aligerar la carga asistencial consiste en el aplazamiento de las pruebas diagnósticas incluidas en los servicios de Atención Primaria como las espirometrías, test no oclusivos (TNO), cirugía menor ambulatoria o retinografías de control.