Poli Díaz. / arcadio suárez

Apoyo a la jueza que recibió una carta avisando que Poli Díaz quería «acabar con su vida»

Themis ha mostrado su apoyo a la magistrada Auxiliadora Díaz, quien denunció haber recibido una carta anónima advirtiéndose de que el ex boxeador buscaba «acabar con su vida».

EUROPA PRESS Las Palmas de Gran Canaria

La Asociación de Mujeres Juristas Themis ha mostrado este lunes su apoyo a la magistrada titular del Juzgado de Violencia de sobre la Mujer número 2 de Las Palmas de Gran Canaria, Auxiliadora Díaz, quien denunció la semana pasada haber recibido una carta anónima advirtiéndose de que el ex boxeador Poli Díaz buscaba «acabar con su vida».

En un comunicado, la entidad ha recordado que la jueza envió hace unos meses a la cárcel a Díaz acusado por su pareja de malos tratos y que fue en prisión donde el hombre conoció a otro preso que se encuentra en dicha situación «precisamente por amenazar de manera grave a la misma jueza».

Así, la Asociación agrega que según la carta anónima, ambos hombres habrían urdido planes para matar a la ex esposa del primer preso (Poli Díaz) y a la magistrada.

«Auxiliadora Díaz es una jueza que se caracteriza por trabajar cabal y tenazmente desde su Juzgado en la aplicación de la Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género y en la defensa de los derechos humanos de las personas. Nadie merece una amenaza de muerte, pero en este caso, a la amenaza es contra quien protege los derechos de las mujeres maltratadas», expuso Themis.

De igual modo, ha entendido que estas amenazas, incluso de muerte, son inadmisibles y «la manifestación del machismo irreductible fortalecido por quienes, desde la extrema derecha, niegan la existencia de violencia hacia las mujeres y niñas o le restan importancia a un problema tan grave que ocasiona 60 mujeres asesinadas cada año por sus parejas o ex parejas».

Además, la Asociación ha entendido que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) debe manifestar ya su apoyo a la magistrada porque con ella se amenaza a toda la judicatura y a todas las mujeres. «Nos entristece constatar cómo hasta la fecha permanece en silencio», concluyó.