Policía local de Castellón. / Lp

Más de 40 años de cárcel por raptar y violar a una menor

Uno de los agresores la asaltó en un parque de un pueblo de Castellón y la llevó en 'shock' a su piso para abusar de ella junto a un compañero durante seis horas

Alfonso Torices
ALFONSO TORICES Madrid

El Tribunal Supremo ha ratificado sendas condenas de cárcel superiores a los 20 años para dos temporeros rumanos que en la Nochevieja de 2019 secuestraron a una menor en un pueblo de Castellón y la violaron repetidamente y durante horas.

La Sala de lo Penal rechazó los recursos de los agresores sexuales y dio total validez y veracidad a la declaración de la víctima, de 17 años, que sufrió lesiones y estrés postraumático, por lo que tuvo que recibir tratamiento psicológico tras el asalto.

Uno de los condenados, un hombre de 21 años que trabajaba por entonces en la recolección de la naranja, salió de casa durante la madrugada de Año Nuevo y, sobre las cinco de la mañana, vio como atravesaba un parque camino de su casa una joven que había participado junto a sus amigas en una fiesta en la plaza del ayuntamiento.

El Supremo considera los hechos especialmente crueles, humillantes y denigrantes pues «la usan y tiran (a la menor) como si de un simple objeto se tratara»

Se escondió, inmovilizó a la chica cogiéndola sorpresivamente por la espalda, la tiró al suelo y la violó. Fue entonces cuando aprovechó el estado de 'shock' de la mujer para llevarla al piso en alquiler que compartía con otros temporeros. En una de las habitaciones, el atacante y otro de los inquilinos violaron y abusaron sexualmente de la menor de forma reiterada y durante el resto de la noche y parte de la mañana, al tiempo que ignoraban sus negativas y sus múltiples quejas. Grabaron a la menor y la sacaron fotografías sin su consentimiento mientras abusaban de ella. La dejaron marchar sobre las 11:00 del 1 de enero de 2020, unas seis horas después de haberla secuestrado en el parque.

Los magistrados consideran a ambos autores de un delito de violación continuada en concurso con uno de detención ilegal y de otro de cooperación para la violación, por contribuir con su actuación en manada a asegurar el éxito de la agresión sexual. La tercera condena es por lesiones.

El Supremo, al igual que los tribunales valencianos que juzgaron antes el caso, impusieron 23 años de cárcel al primera asaltante y 21 al segundo. Los magistrados resaltan que se está ante unos delitos especialmente crueles y repugnantes pues, además de las violaciones reiteradas, «la usan y tiran como si de un simple objeto se tratara», en una acción «humillante» y «denigrante». Es un ejemplo claro, añaden, de «cosificación de una menor».