La actividad física es una de las variables que medirá la aplicación Cuida-t diseñada para promover un estilo de vida saludable. / JUAN CARLOS ALONSO

1.100 isleños probarán una app que aúna inteligencia artificial y medicina a la carta

La prueba piloto de la aplicación Cuída-t inicia su primera fase el 25 de mayo. Canarias ha invertido 3,8 millones en este proyecto

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA Las Palmas de Gran Canaria

El control del consumo de alcohol o ansiolíticos, el nivel de actividad física, el estado emocional o el grado de estrés son algunos de los parámetros que serán medidos a través de la aplicación Cuída-t, que aúna inteligencia artificial y medicina personalizada. Hasta ahora, unas 1.100 personas del archipiélago han dado su consentimiento para probar la aplicación impulsada por el Gobierno de Canarias y la Generalitat Valenciana, dotada de un presupuesto de 5,8 millones de euros, 3,8 millones aportados por el Ejecutivo canario y financiados en un 85% con fondos FEDER y el resto sufragado por el Gobierno valenciano.

La primera fase del proyecto, la captación de público para probar la aplicación, está en marcha hace un mes, según explica el coordinador del proyecto, Joaquín Grande, quien apunta que la idea de esta app surgió en 2016. «Que se haya demorado tanto ha sido un inconveniente y una ventaja, porque en este tiempo la inteligencia artificial ha mejorado mucho», sostiene Grande.

PASOS PARA PARTICIPAR

  • Inscripción Los residentes en las islas que quieran participar en el proyecto deben dar su consentimiento informado

  • Consentimiento En la web ecuidate.com deben rellenar un formulario y remitirlo escaneado o fotografiado a cuidate.scs@gobiernodecanarias.org También pueden enviarlo por Whatsapp al número 618 798 099

  • Más información Los futuros usuarios de la app Cuída-t pueden resolver sus dudas llamando a los teléfonos 922474777 o 928724777 o concertando una cita presencial

Una vez obtenido el consentimiento de los participantes para que sus datos sean analizados se pondrá en marcha una app que intentará recabar información sobre cuestiones muy personales; alimentación, actividad física, estado emocional y afrontamiento del estrés, la soledad no deseada y las adicciones -incluyendo tabaco, alcohol, fármacos o cannabinoides-, abunda Grande. «Se puede participar en uno o en varios apartados. Esto es una ventaja respecto a otras apps relacionadas con la salud», señala el jefe de servicio de la Unidad de Apoyo del Servicio Canario de la Salud.

En una segunda fase del proyecto, la app se centrará más en el control y el seguimiento de ciertas patologías, las de mayor prevalencia, y también de enfermedades raras, explica Grande sobre esta herramienta de la que solo existe un antecedente en Reino Unido en la app Symptom Checker del proveedor de servicios de salud digital Babylon. «Es lo más parecido a lo que nosotros planteamos», apunta.

La primera aplicación entrará en funcionamiento el 25 de mayo con tres versiones distintas diseñadas por otras tantas empresas. «Van a competir y la que resulte ganadora será la encargada de acometer la segunda fase con datos clínicos», relata el promotor de la app. De estas tres versiones, la que conecte mejor con el usuario será el modelo para acometer la segunda fase del proyecto. «Uno de los requisitos de la aplicación es que tiene que ser amigable, casi lúdica. Queremos que la puedan usar personas con un conocimiento informático mínimo», dice.

Una vez se logre la adherencia del usuario, el reto será de carácter más científico. «La información detallada y personalizada de lo que haces en tu casa no lo puede recoger un médico en seis minutos cada dos meses. Esta aplicación permitirá realizar una forma diferente de medicina, procesando datos persona a persona. La combinación de la medicina personalizada y la inteligencia artificial va a generar un conocimiento sobre perfiles de pacientes muy superior que la simple suma de enfermedades», comenta el consultor estratégico para la innovación que destaca la ingente información que se podrá obtener de la incidencia de las enfermedades según distintas variables: hábitos, sexo, edad o multipatologías. Este avance supondrá, según Grande, un salto en el abordaje de la medicina en su camino hacia la personalización.