Laboratorio marino

Viaje a la costa y al fondo del mar

15/11/2017

Arriba el periscopio. Comienza la aventura en el DISALab que un año más, ahora transformado en un gran submarino, recala en los colegios de Canarias para acercar la ciencia y la investigación a los niños, a sus padres y a los vecinos del entorno de los centros escolares. El nuevo laboratorio marino muestra cómo se formaron las islas, sus fondos marinos y los seres que los habitan.

Ver una ballena nadando al lado de uno o a una tortuga que pasa rozándole no está al alcance de cualquiera en la naturaleza, pero si se va a bordo de un submarino seguro que es posible, y más aún si está dotado de una tecnología que permite, aún estando en tierra firme, ver estos animales marinos en movimiento y en su hábitat. Los alumnos de sexto del colegio Ofra-Vistabella de la capital tinerfeña fueron ayer los primeros en estar con ballenas, delfines, tortugas y «casi se podían tocar», decían emocionados nada más salir del laboratorio itinerante de la Fundación DISA que, después de dos años mostrando los ecosistemas terrestres, se lanza a explorar el mar de Canarias.

«A mí lo que más me gustó fueron los cetáceos»; «a mí ver las alga y las microalgas con el microscopio»; «pues a mí, la playa, porque era como si estuvieses pisando la arena y el agua iba y venía». Atropellados, pisándose unos a otros, contaban los niños, aún fascinados, lo que acababan de contemplar y casi tocar con sus manos. Un mundo, que en los libros de texto apenas ocupa dos páginas, se les abría para descubrir cómo se formaron las islas, cómo son sus fondos marinos, qué los diferencia de otros y por qué en las isla recalan animales marino que no llegan a otros sitios.

La microvida marina y las algas y los sebadales completan el elenco de seres que pululan por el submarino en el que se ha convertido el DISALab, desde el que, además, gracias a su periscopio, se puede echar vistazo a la superficie y conocer los distintos paisajes costeros del archipiélago.

Pero la fascinación por el mundo submarino no solo la experimentan los niños. También los adultos que ayer asistieron a la presentación del laboratorio marino -entre otros, la directora general de la Agencia Canaria de Calidad Universitaria y Evaluación Educativa, María Teresa Acosta; el director de Cultura del Cabildo de Tenerife, José Luis Riveo, o el concejal de Hacienda del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, Juan José Martínez-, que no dudaron en ponerse las gafas de realidad virtual para bucear o en asomarse al periscopio para ver la costa. Quedaron igual de atónitos que los más chicos.