El IGN interpreta como normal la actividad sísmica de junio en Tenerife

09/07/2019

El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha emitido un informe en el que interpreta como un proceso normal la actividad sísmica de baja magnitud registrada el 14 de junio de este año y localizada al noroeste de Guía de Isora y el suroeste del Pico Viejo, en Tenerife.

Explica el Instituto Geográfico Nacional que el estudio detallado de la actividad sísmica de baja magnitud de ese día, junto con el análisis de las últimas series localizadas, parece indicar, como fenómeno físico responsable, la presencia de magma bajo la isla, ejerciendo presión en la parte inferior de la corteza.

Este tipo de emplazamientos de magma son esperables en islas volcánicas activas y puede durar muchos años, en lo que es interpretado como un proceso normal en la actividad esperable, compatible con el volcanismo activo del complejo Teide-Pico Viejo y sin riesgo por el momento para la población, añade el IGN.

El 14 de junio de este año, a las 15.28, hora local, se produjo un terremoto de magnitud 1,9 que se localizó en el interior del Parque Nacional del Teide, al noreste de la población de Guía de Isora y al suroeste de Pico Viejo, que a partir de las 17.20 horas fue seguido de una serie formada por unos 500 sismos.

El contenido espectral de las señales registradas señalaba que los eventos tenían un alto contenido energético en baja frecuencia, y la serie terminó con un terremoto de las mismas características a las 19:58 horas de magnitud 1,6.

El Instituto Geográfico Nacional indica en el informe que, en los últimos años, el número de series sísmicas detectadas en Tenerife ha aumentado significativamente.

Como antecedentes pone las campañas de microsismicidad realizadas en 1980, 1981, 1982 y 1983, que, según el Instituto Geográfico Nacional ponen de manifiesto que este tipo de enjambres podrían ser recurrentes en la zona.

Y agrega que también pone de manifiesto que la alta detectabilidad de la red sísmica de Canarias del Instituto Geográfico Nacional permite detectar y localizar esta actividad, relacionada sin duda con procesos en el interior de Tenerife.

A juicio de los investigadores del IGN, la sismicidad volcano-tectónica localizada en Vilaflor durante los 2 últimos años de forma esporádica parece indicar otro fenómeno de sobrepresión recurrente.

Dicen que la relocalización de los eventos muestra una evolución espacial desde los 8-9 a los 6 kilómetros de profundidad, aunque la cantidad y magnitud de los eventos sugiere que no se trata de una intrusión magmática en sí, podría estar relacionado con el fenómeno producido bajo las Cañadas del Teide.

Y relata que durante 2004 y 2005 se produjo una crisis sísmica en Tenerife con más de 200 terremotos localizados entre Icod de los Vinos y el norte de Vilaflor, de los que 4 fueron sentidos por la población, y que tenían magnitudes entre 0.7 y 2.6 y profundidades entre 0 y 15 kilómetros.

En estudios posteriores se identificaron dos zonas sismogénicas, una al noroeste del Teide y otra al suroeste de Las Cañadas, con sismicidad claramente diferenciada.

Además, durante 2004 se detectaron cerca de 3.000 terremotos en Tenerife y alrededores, de los cuales más de 1.000 estaban directamente relacionados con esta actividad.

En el informe se apunta que el enjambre del 14 de junio de 2019 tiene gran similitud con el ocurrido el 2 de octubre de 2016, el cual estuvo formado por más de 800 terremotos, entre 0,2 y 0,9 de magnitud, detectados con las mismas características de los actuales, de los cuales fueron localizados unos 100, todos ellos ocurridos en un intervalo de apenas 5 horas.

La localización inicial mostraba una dispersión en dirección noreste-suroeste, entre Guía de Isora y Pico Viejo.

Por último, el Instituto Geográfico Nacional destaca la serie sísmica de Vilaflor, formada por más de 500 terremotos, con magnitudes entre 0,0 y 2,3 y profundidades entre 5 y 9 kilómetros, puramente volcano-tectónicos, que comienza en octubre de 2017 y continúa en la actualidad.

Subraya asimismo que el aumento muy significativo del número de estaciones sísmicas desplegadas en Tenerife ha hecho que la capacidad de detección haya aumentado considerablemente en los últimos años y que, como consecuencia, la actividad de fondo sea en estos momentos localizada con un nivel muy bajo de magnitud.

Esto último permite en la actualidad poder interpretar todas estas series sísmicas relacionadas sin duda con el volcanismo activo del complejo Teide-Pico Viejo.

En la actualidad, la red sísmica de Canarias, del Instituto Geográfico Nacional, está formada por 52 estaciones que transmiten los datos en tiempo real a un sistema de análisis y localización automática.

Además, se cuenta con las señales de 2 antenas sísmicas (Arrays), llegándose a 71 sensores sísmicos distribuidos por todo el territorio canario.

Los datos en tiempo real que resultan de los sistemas automáticos son revisados por analistas 24 horas los 365 días del año, constituyendo así la base del sistema de vigilancia volcánica.

En Tenerife, el sistema cuenta con 20 estaciones, de las cuales 13 son de banda ancha, además de una antena sísmica de 9 estaciones de corto periodo localizada en el interior de Las Cañadas del Teide.

En total el sistema cuenta con 29 sensores instalados en Tenerife. Los últimos se han instalado a una profundidad de unos 30 metros, en el fondo de sondeos, con el fin de obtener unas condiciones sísmicas óptimas, con muy bajos niveles de ruido antrópico.

En los próximos meses, esta red se incrementará en 8 estaciones instaladas en profundidad. EFE