Museo de la Naturaleza y el Hombre

Nuevo nombre sin sesgo de género

28/04/2018

Ni es histórico, ni responde a tradición, ni se puede poner la excusa de que cuando se decidió aún no se hablaba de igualdad. Al Museo de la Naturaleza y el Hombre se le puso nombre unos años antes de su inauguración en 2011, con el movimiento feminista más que consolidado. Ya hubo, y muchos, que afearon aquella decisión. Ahora se va a cambiar.

Cuando se quiere, la memoria es muy frágil. Y, si no, que se lo pregunten a los que estaban en el Organismo Autónomo de Museos (OAM) y en el Cabildo de Tenerife cuando se decidió bautizar con el nombre de Museo de la Naturaleza y el Hombre (MNH) al centro que albergaría las colecciones de Arqueología y Ciencias Naturales de la isla, además de al Instituto Canario de Bioantropología. Nadie recuerda ni a quién se le ocurrió, ni en qué reunión se tomó la decisión. La actual consejera de Museos, Amaya Conde, tiene además la impresión de que «ni siquiera ha quedado registrado». Sí se sabe que el nombre se eligió en 2007, cuatro años antes de que abriera sus puertas, el 8 de marzo (Día de la Mujer) de 2011.

El sesgo de género que lleva aparejado la apostilla y del Hombre ha sido objeto de quejas históricas pidiendo su sustitución, pero nadie hasta ahora se había atrevido a ponerle el cascabel al gato. La decisión de buscar un nuevo nombre al museo, explica Amaya Conde, no es, como pudiera parecer, «una consecuencia del éxito del último 8M, sino que el debate interno se inició hace años», a partir de que ella llegara al Cabildo y asumiera el área de Museos. Además de por su carácter sexista, explica, el cambio de denominación se planteó desde el departamento de Comunicación y Difusión de Museos «por una cuestión de marketing, porque ni el nombre, ni las siglas, MNH, no solo no tiene ningún enganche sino que, además, nadie, ni los de aquí ni los turistas, lo dice bien».

El nuevo nombre lo elegirán profesionales y empresas de naming a través de una convocatoria pública por el procedimiento de Llamada a proyectos, que se inició el lunes. La comisión técnica que se ha creado en Museos para este fin elegirá a cinco empresas, a las que pedirá sus propuestas. También se ha abierto un buzón de propuestas populares que luego se entregará a las empresas designadas para proponer un renombramiento.

Nuevo nombre sin sesgo de género

El Museo de la Naturaleza y el Hombre no es el único al que el Cabildo de Tenerife le cambia el nombre. A finales de 2007, ya decidió que el Instituto Óscar Domínguez de las Artes y la Cultura (Iodac) no podía abrir sus puertas con esa nomenclatura y la sustituyó por la de Tenerife Espacio de las Artes (TEA).

Desde que el proyecto se comenzó a gestar en 1995, se pensó en el centro como homenaje a Óscar Domínguez y el lugar en el que estarían expuestas sus principales obras, como así ha sido, y, por eso, se escogió el nombre del pintor surrealista tinerfeño para denominar al espacio. Pero cuando sus promotores salieron del Cabildo (principalmente Dulce Xerach Pérez), el nuevo equipo, presidido por Ricardo Melchior, decidió rebautizarlo utilizando dos argumentos, por un lado, la difícil pronunciación de Iodac y, por toro, que, el complejo no solo incluye el Instituto Óscar Domínguez, sino otras zonas comunes, el Centro de Fotografía Isla de Tenerife y la Biblioteca Insular. El TEA abrió sus puertas el 31 de octubre de 2008.

El cambio de nombre supo a cuerno quemado en el mundo de la cultura y tampoco gustó a muchos tinerfeños, que después de más de 10 años habían ya aprendido a decir Iodac sin equivocarse. De aquel cambio ha pasado ya otra década y el TEA está totalmente integrado en la memoria colectiva de la ciudad. Del Iodac pocos se acuerdan ya.