Sofía espera aún por el quirófano

20/10/2018

La familia de la pequeña, de 21 meses, pide a la sanidad pública iniciar la serie de operaciones para que esta vecina de Arrecife pueda algún día hacer vida sin una sonda nasogástrica fija

La pequeña Sofía, vecina del barrio capitalino de Altavista, va camino de los 22 meses de vida. Nació con dolencias cardiacas, tratadas con máxima eficacia por la sanidad pública canaria; así como con una fisura palatina, que aún soporta, con lo que se ve obligada a llevar una sonda nasogástrica fija, a expensas de varias operaciones. Y es aquí donde su madre y su abuela, Paula y Sandra Heredia, llevan meses batallando, pues la pequeña está en lista de espera y sin visos de que la situación pueda variar.

Habitualmente, los protocolos marcan que para este tipo de dolencia es al año de vida cuando se hace la primera intervención. No fue así con Sofía, a la espera de ver cómo se recuperaba de su cardiopatía corregida; si bien sí que se fueron fijando pautas. «En febrero nos dijeron que en abril la operarían», según explicación de su abuela. Entró en lista de espera, para ser intervenida en Gran Canaria, en el Hospital Insular, y ahí sigue. Por ello, esta semana han presentado reclamaciones formales. «Solamente nos dicen que hay mucha gente detrás, porque al parecer no lo ven prioritario», apunta la madre, «pero para nosotras sí que lo es». Según remata su abuela, que la pequeña dependa de una sonda desde que nació «no es calidad de vida para ella».

La sonda le sirve aSofía para alimentarse, gracias a una máquina especial con la que ingiere los batidos especiales que precisa. Camino de los 2 años, aún es una incógnita fijar una fecha en la que la niña pueda probar alimentos sólidos. Atendiendo a las explicaciones dadas a la familia, para corregir la fisura palatina serán necesarias al menos tres intervenciones. Los protocolos marcan una primera al año de vida, otra a los pocos meses y una tercera a los 4 años de edad.

Mientras se da con una solución, la familia de Sofía seguirá velando de ella en casa, cuidando de que la niña reciba cuidados pediátricos periódicos en el Hospital Doctor José Molina Orosa y rehabilitación a través de Adislan. En ambos casos, Sandra y Paula agradecen siempre que pueden la ayuda que reciben por parte del personal implicado.