Las ayudas urgentes caen en cascada

13/06/2018

Arrecife sigue sin abonar las subvenciones sociales, lo que ya ha provocado que Flora Acoge suspenda el servicio de farmacia y prescinda de servicios. El Cabildo denuncia que el área municipal le deriva los casos sin el informe preceptivo

La ONG Flora Acoge ha hecho un llamamiento a la reflexión general sobre el sistema de ayudas sociales de carácter público y su tramitación. «Estamos hablando de la parte de la población más vulnerable, en riesgo de exclusión o directamente en ella; y de cubrir necesidades básicas, higiene, alimentación, salud, atención médica y apoyo psicosocial», explica la directora de la organización, Montserrat González.

Esta reivindicación, que debería estar superada en la sociedad del bienestar, se repite cada año, a consecuencia del engorroso sistema administrativo de tramitación de las ayudas públicas. Sin embargo, en esta ocasión, la situación de parálisis por la que pasa el Ayuntamiento de Arrecife empieza a provocar perjuicios reales en los servicios de ayuda social, según explican desde la ONG. A estas alturas del año, Arrecife sigue sin ingresar los 75.000 euros correspondientes a 2018. La inestabilidad política en el Cabildo también dio al traste el pasado año con el convenio por el que se suman el resto de consistorios a la ayuda que se da a Flora, lo que suponía 20.000 euros que se han dejado de ingresar. Por su parte, el Gobierno de Canarias ha cambiado el protocolo de concesión de subvenciones de nominadas a de concurrencia competitiva y Flora ha presentado dos proyectos por 75.000 euros, que están en valoración. Por último, el Cabildo ha trasladado su compromiso verbal de subir la ayuda anual a 100.000 euros, pendientes de abono en tanto se aprueban los presupuestos. Esta cantidad se destina a la casa de acogida, donde trabajaban cuatro terapeutas. La falta de ingresos ha obligado ya a prescindir de uno de ellos y a cerrar dos días por semana el piso hasta las diez de la noche, con el riesgo que supone que los usuarios carezcan de un techo en esas horas. Además, Flora acaba de anunciar la inmediata suspensión de las ayudas para farmacia y transporte y asegura no poder asumir las nóminas de los trabajadores, que no abandonan por su implicación vocacional con la labor. Flora atiende a unas 200 personas entre sus servicios de piso, duchas, desayunos, lavandería, almuerzos, talleres ocupaciones, atención social y psicológica y el reciente plan Invitamos nosotros, de entrega de bolsas de alimentos frescos, que se ha suspendido.

El estancamiento de Arrecife también ha provocado una polémica política entre administraciones, al denunciar la consejera de Bienestar Social del Cabildo, Maite Corujo que el área homólogo municipal está «creando falsas expectativas entre los usuarios, derivando los casos del barrio de Argana (donde no hay en estos momentos trabajador social) al Cabildo sin el informe preceptivo de sus propios Servicios Sociales». La responsable cabildicia recuerda que la ley da a los Ayuntamientos la competencia exclusiva para gestionar los servicios sociales comunitarios y el estudio y detección de las necesidades de su ámbito territorial, por lo que es «evidente que esta Consejería no puede entrar a emitir los informes de cara a la tramitación de las ayudas de emergencia social». Corujo ha enviado un comunicado en el que explica a los usuarios que acuden desde noviembre al Cabildo con una carta firmada por la edil Victoria Sande para que «dada la situación sobrevenida por falta de trabajador social en Argana», se les tramite la ayuda que, aunque los técnicos cabildicios «han estado escuchando y atendiéndoles, es imposible que se les pueda ofrecer ayudas económicas de emergencia social porque antes deben ser valorados por el trabajador social del Ayuntamiento. Sin ese decreto municipal, desde el Cabildo tenemos las manos atadas aunque dispongamos de los recursos».

Desde el Ayuntamiento de Arrecife, la concejala del área, Victoria Sande, ha reconocido los «graves problemas administrativos que alcanzan a todos los departamentos y que tratamos de resolver». «Ante el retraso con los expedientes más graves, y como ya hicimos en otra ocasión en el pasado, remitimos a diez personas al Cabildo. Si alguna expectativa se ha truncado, ha sido pensar que el Cabildo nos socorriera. Y no se trata de mí porque asumo el coste político, hablo de quienes se acercan a los servicios sociales de Arrecife, personas con necesidades», indicó la edil. «Antes de enviar al Cabildo a estos vecinos, traté de contactar repetidas veces con la consejera, pero fue imposible».