Caso de la muerte de Romina Celeste

La defensa de Raúl Díaz solicita su libertad provisional

06/08/2019

El abogado José Gerardo Ruiz Pasquau entiende que su cliente no tiene posibilidad de destruir pruebas y no hay riesgo de fuga e insiste en que no fue el autor de la muerte de Romina Celeste

La representación legal de Raúl Díaz, el acusado de acabar con la vida de Romina Celeste para luego quemar su cuerpo y tirarlo al mar, ha pedido al Juzgado de Instrucción número 1 de Arrecife su puesta en libertad provisional al entender que ya no existe riesgo de destrucción de pruebas y de fuga, tras haber permanecido en prisión durante siete meses.

En el escrito, el letrado José Gerardo Ruiz Pasquau, sostiene que su cliente lleva ya siete meses en prisión provisional y, por ende, «los motivos de la estricta y restrictiva medida de la libertad, han desaparecido», argumentando que no existe ni riesgo de fuga ni de destrucción de pruebas. Además, insistió en que los únicos hechos «macabros e indeseables» cometidos y confesados por Raúl Díaz son los de «desaparecer un cadáver», sin que, a su juicio, se haya acreditado durante la investigación que «haya participado de modo alguno en actos que hubiesen desencadenado el fallecimiento de la víctima», detalla en el escrito.

El abogado defendió que su cliente «ha reconocido su participación, habiendo colaborado de forma activa en el esclarecimiento de los hechos, no solo mediante su declaración prestada con todo lujo de detalles, sino incluso, colaborando activamente en la diligencia de reconstrucción de hechos», e incluso, «participando activamente en la indicación de los lugares» en los que tiró partes del cuerpo de la joven paraguaya al mar en el litoral lanzaroteño.

Todo ello, insiste, lo hizo Raúl Díaz «bajo la influencia de toda clase de sustancias psicotrópicas, de cuyo consumo abusaba de forma extrema y que le tenían mermada su capacitad cognitiva y volitiva, creándose él mismo una situación de miedo, que lejos de llevarle a comunicar la muerte de la que era su esposa, por temor y bajo los efectos de múltiples sustancias, cometió el triste y desgraciado error de deshacerse del cadáver», apunta.

«Por mucho que se le intente relacionar con la muerte de la víctima», apunta el abogado, «lo cierto que no existe en las actuaciones dato, ni prueba, alguna, ni tan siquiera indiciaria, más allá de una mera hipótesis fundada en la nula credibilidad» que puedan «relacionarlo con actos violentos causantes o desencadenantes de la muerte la víctima», expresa Ruiz Pasquau.

Una pena «con carácter anticipado».

El letrado de Raúl Díaz insistió en el escrito remitido al juzgado lanzaroteño que «si bien, en un primer momento, pudo adoptarse tan grave medida restrictiva de la libertad» enviando al acusado a prisión, «actualmente dado el estado procesal de las actuaciones, debería procederse, y es por ello por lo que se interesa, a la modificación de la situación procesal de mi mandante», añade. Para este abogado, «mantener la prisión provisional exclusivamente por un hipotético riesgo de fuga», sería «como admitir el cumplimiento de una hipotética y supuesta pena con carácter anticipado», detalla.

Su cliente «no ha cometido ningún hecho que haya desencadenado en la muerte de la víctima», al contrario, insiste, «dado el estado psíquico en el que se encontraba, por la ingesta diaria y extrema, de cantidad de sustancias psicotrópicas y estupefacientes no tuvo la capacidad de reflexionar e informar de la muerte de su esposa», sostiene.

Medidas accesorias.

La defensa legal de Raúl Díaz Cachón ha pedido al juzgado que se sirva a admitir el escrito en el que interesa la libertad provisional de su representado» sin perjuicio de adoptar otras medidas, tales como su comparecencia apud acta los días que se entiendan precisos o incluso, la prohibición de salir del territorio nacional o, aumentando la restricción, de la comunidad autónoma o isla de Lanzarote y la retirada de su pasaporte», sostiene. El acusado de la muerte de Romina Celeste y que era su pareja sentimental, lleva en prisión desde el 13 de enero.