La Armada pierde al operador que iba a desmontar el ‘Telamon’

19/01/2020

La licitación finalmente tiene que quedar desierta, al no entregar la empresa la documentación requerida

El desguace del Telamon parece complicado que finalmente pueda ejecutarse a lo largo de 2020, toda vez que la Armada se ha visto obligada a dejar desierto el concurso público iniciado hace meses, una vez que el operador escogido inicialmente ha quedado descartado. En acuerdo tomado por la Junta Delegada de Enajenaciones y Liquidadora de Material de Canarias, fruto del encuentro celebrado el pasado miércoles, se justifica la medida en que la empresa, Recuperadora Lanzaroteña, no presentó toda la documentación imprescindible para la firma del contrato necesario para la actuación.

El operador no presentó certificado sobre el cumplimiento de obligaciones tributarias y tampoco entregó documentación para justificar que estaba autorizada para la gestión de residuos en Canarias, según consta en documentación oficial. Como consecuencia, se considera por la Armada que ha lugar a la elevación a definitiva de la adjudicación provisional conocida el pasado mes de noviembre. Y con la aclaración de que «la adjudicación provisional no crea derecho alguno a favor del adjudicatario frente a la Administración, mientras esta adjudicación no tenga carácter definitivo», para evitarse con ello tener el Ministerio de Defensa que hacer frente a algún tipo de indemnización.

Declarado ya definitivamente desierto el concurso, cabrá ahora la opción de que se concrete un nuevo concurso para buscar un operador que retire el barco, según ha podido conocer este diario de manera extraoficial.

Se da la circunstancia de que el operador citado es el mismo que en tiempos fue escogido por la Autoridad Portuaria de Las Palmas, antes de que hubiera interés militar en tomar parte del proceso de desguace del buque.

El Telamon fue botado en Escocia en 1957, para ser destinado a labores de carga, dotado con una eslora de 139,6 metros, una manga de 17,89 metros y un calado de 8,21 metros. Sufrió un accidente el 31 de octubre de 1981, con 29 tripulantes, todos rescatados, cuando cubría un traslado de madera hacia continente europeo desde Costa de Marfil. Sufrió una vía de agua que obligó al traslado a la trasera de Los Mármoles, donde aún permanece, en estado de ruina y contaminando.

Oficialmente se ha constatado la existencia de toneladas de hierro, descartándose «la presencia de materiales nobles como bronce o latón». Además, constan «un ramal de cadena del buque, tres generadores y un motor principal propulsor, numerosos chigres, bitas y cabrestantes en la zona de los restos de proa, al menos dos troncos de madera, uno de los mástiles, el de popa sigue a bordo, y el de proa está en el fondo en buenas condiciones, el eje propulsor principal del buque sin hélice, cuadernas/estructura y pantoque del buque, al menos dos botellones de aire de 100 litros, timón y mecha, y pequeñas redes de pesca y numerosa cabuyería».