Iberia Express, acciones contra el viajero infectado

01/06/2020

La compañía aérea niega que el ocupante del asiento 36F comunicara que dio positivo, por covid-19. El Gobierno de Canarias ha pedido informes jurídicos para valorar si puede denunciar al causante del protocolo especial en Guacimeta

Iberia Express está sopesando emprender acciones legales contra el pasajero contagiado por covid-19 que el pasado viernes obligó a establecer un protocolo especial de actuación sanitaria en el aeropuerto de Lanzarote César Manrique, nada más aterrizar el vuelo IB-3856 procedente de Madrid. «Lo estamos valorando», se dijo a este diario este lunes por fuentes de la aerolínea; por considerarse que este pasajero provocó «un incidente grave». Las posibles acciones de índole judicial, caso de finalmente prosperar, irán al margen de las medidas que se puedan determinar por parte de las administraciones públicas involucradas.

Además, desde Iberia Express se matizó que la compañía desconocía en el momento de operar el vuelo que el ocupante del asiento 36F estuviera infectado. «Nosotros no lo sabíamos», negando así versiones donde se llegó a afirmar que el pasajero había alertado a la tripulación, así como al piloto. En caso de haberse tenido conocimiento de que el viajero había dado positivo en el PCR hecho días atrás por las autoridades sanitarias de Castilla-La Mancha, la aeronave no habría despegado con él a bordo.

Por parte del Gobierno de Canarias cabe añadir que se han pedido informes a los servicios jurídicos para valorar si existe la posibilidad de tramitar algún tipo de denuncia contra el viajero, residente en Tinajo de 52 años de edad, quien se contagió en el seno familiar en la localidad de Manzanares (Ciudad Real), donde estuvo durante semanas para acompañar a su madre, en fase terminal, quien acabó falleciendo el 23 de mayo. Existen dudas a nivel administrativo sobre si la competencia para emprender acciones está a expensas de Madrid, desde donde partió el vuelo; o desde Castilla-La Mancha, por haber sido en esta comunidad donde se hicieron las pruebas iniciales.

Según la versión trasladada por el pasajero, asintomático, el mismo viernes a la Guardia Civil, tuvo conocimiento del positivo una vez que había llegado a la isla, puesto que había apagado su teléfono en cuanto había accedido a la aeronave. Fue una familiar la que alertó de que iba camino de Lanzarote cuando las autoridades sanitarias manchegas alertaron de que había dado positivo en las pruebas hechas varios días antes del vuelo.

Cabe añadir que varios ocupantes del IB-3856 del 29 de mayo están planteando denunciar. Tanto viajeros que finalmente quedaron el sábado de hacer confinamiento estricto, como pasajeros que tuvieron contacto cercano con el pasajero sentado en la butaca 36F, obligados a permanecer confinados hasta mediados de mes.