fiesta multitudinaria con sol

19/06/2017

Entre la prueba para los más en forma, la carrera de más de 20 kilómetros; la carrera menor, de 12 kilómetros; y la caminata, de igual distancia, por La Geria tuvieron ayer presencia más de 2.000 deportistas, para disfrutar de una nueva edición de la Carrera del Vino. La gran mayoría, tras pasar por la meta de Uga, comieron y bebieron a base de bien.

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A nivel meramente deportivo, el caboverdiano Adilson Fortes Spencer Varela y la lanzaroteña Aroa Merino, con varios primeros puestos en su haber de este prueba, se proclamaron vencedores de la carrera principal. Como es norma, los ganadores absolutos recibieron como premio el equivalente a su peso corporal -64 y 41 kilos, respectivamente- en caldos de la Denominación de Origen de Vinos de Lanzarote. Matías Ojeda y Jacob Ferré completaron el podio masculino de la carrera larga; mientras que Carmen Delia Luz Morales y la holandesa Tessa Kortekaas hicieron lo propio en la categoría femenina.

La carrera corta de 12 kilómetros tuvo como vencedor en la categoría masculina al también caboverdiano Kueny Pires de Mirand, seguido de su compatriota Jadirson Dias Ribeiro, siendo tercero Héctor Betancor. En categoría femenina se impuso Lilly Mcnabb, por delante de Ruth Hutton y de Alí Hardie.

Sumando también la modalidad de caminata, la novena edición de la Carrera del Vino contó finalmente con 2.061 participantes inscritos, según datos ofrecidos a la hora de la salida por la organización, procedentes de 32 países, de los que 1.054 fueron mujeres y 1.007 hombres. Todos contribuyeron con parte del dinero abonado para hacer las inscripciones, «a uno de los principales propósitos que persigue este evento como es destinar fondos al proyecto Salvar La Geria, que persigue la recuperación de fincas de este paisaje vitivinícola único en el mundo por su belleza singular».

Además, muchos de ellos cedieron material deportivo, para ser enviado a Guinea Ecuatorial, en el contexto del programa benéfico Zapatillas Solidarias, que cuenta con respaldo del Cabildo de Lanzarote.

En este edición, como novedad curiosa, destacó la supresión de los envases de plástico en los puntos de avituallamiento, por lo que se entregó un bidón para el agua a los corredores y una copa de policarbonato a los caminantes donde servirse los vinos lanzaroteños que pudieron degustar en el transcurso del recorrido, en los puestos de las bodegas.