Denunciado el envenenamiento de cuatro perros en Haría

19/10/2019

Tres de los canes afectados están en buen estado, y un cuarto aún tiene secuelas

c. de inza / arrecife

La propietaria de cuatro perros podencos de caza, Nahikary García Reyes, ha denunciado el reciente envenenamiento de cuatro de sus canes. Sucedió el pasado día 6 de octubre, cuando cazaban en un espacio del término municipal de Haría.

La denunciante ha informado de que la intoxicación se produjo de improviso, cuando estando de caza con su hijo y padre, los animales pudieron beber agua en una zona próxima a una vivienda, aunque desconoce exactamente donde podía estar el veneno. A los pocos minutos empezaron a mostrar síntomas de haber sido contaminados, al dar señales de aturdimiento, mareos y pérdida del equilibrio.

La denunciante cuenta que al observar esta anomalía de inmediato se puso en contacto con un veterinario, activado desde la Sociedad de Cazadores, que sin dilación acudió a atender a los animales, a los que administró el tratamiento indicado para estos casos, con una serie de sueros, logrando evitar que el veneno actuara con todos su potencial produciendo daños irreversibles. Por suerte, la rápida actuación, y posiblemente el hecho de que la cantidad de veneno ingerida no debió ser muy elevada, los canes pudieron recuperarse, aunque en el caso de uno de ellos, en este caso una hembra, todavía tiene secuelas. Según su dueña, es muy posible que no se reponga en su totalidad, o al menos no podrá volver a salir de caza, al haber perdido su facultades para esta actividad.

Consultado el veterinario que atendió a los perros afectados, vino a señalar, que el problema suele repetirse con cierta frecuencia, si bien es cierto que desde que cambió la ley y se contemplan penas con elevadas multas e incluso cárcel, la problemática ha ido disminuyendo.

otra denuncia. Sin embargo, según su versión, este caso fue especial, porque unos días antes un cazador avisó de que había visto a un hombre en un coche utilitario de color azul dejando carne en la zona y días después se denunció el posible envenenamiento de otro perro.

Por su parte, la Nueva Sociedad de Cazadores de Lanzarote ha señalado que el problema siempre preocupa y continuamente se está alerta.

La propietaria de cuatro perros podencos de caza, Nahikary García Reyes, ha denunciado el reciente envenenamiento de cuatro de sus canes. Sucedió el pasado día 6 de octubre, cuando cazaban en un espacio del término municipal de Haría.

La denunciante ha informado de que la intoxicación se produjo de improviso, cuando estando de caza con su hijo y padre, los animales pudieron beber agua en una zona próxima a una vivienda, aunque desconoce exactamente donde podía estar el veneno. A los pocos minutos empezaron a mostrar síntomas de haber sido contaminados, al dar señales de aturdimiento, mareos y pérdida del equilibrio.

La denunciante cuenta que al observar esta anomalía de inmediato se puso en contacto con un veterinario, activado desde la Sociedad de Cazadores, que sin dilación acudió a atender a los animales, a los que administró el tratamiento indicado para estos casos, con una serie de sueros, logrando evitar que el veneno actuara con todos su potencial produciendo daños irreversibles. Por suerte, la rápida actuación, y posiblemente el hecho de que la cantidad de veneno ingerida no debió ser muy elevada, los canes pudieron recuperarse, aunque en el caso de uno de ellos, en este caso una hembra, todavía tiene secuelas. Según su dueña, es muy posible que no se reponga en su totalidad, o al menos no podrá volver a salir de caza, al haber perdido su facultades para esta actividad.

Consultado el veterinario que atendió a los perros afectados, vino a señalar, que el problema suele repetirse con cierta frecuencia, si bien es cierto que desde que cambió la ley y se contemplan penas con elevadas multas e incluso cárcel, la problemática ha ido disminuyendo.

Sin embargo, según su versión, este caso fue especial, porque unos días antes un cazador avisó de que había visto a un hombre en un coche utilitario de color azul dejando carne en la zona y días después se denunció el posible envenenamiento de otro perro.

Por su parte, la Nueva Sociedad de Cazadores de Lanzarote ha señalado que el problema siempre preocupa y continuamente se está alerta.