Castellano: «Ubaldo Becerra y yo sabíamos que ‘el jefe’ era Dimas»

26/02/2019

El consejero Isaac Castellano denunció después de que Ubaldo Becerra, el concejal arrepentido, le exigiese el pago de una ‘mordida’ del 8% de 1,4 millones que era lo que el Consistorio les adeudaba

Dos fueron las principales cuestiones que batallaron este martes acusaciones y defensas del caso Unión en la sesión celebrada en la Ciudad de la Justicia.

La primera de ellas, al igual que ocurriera en la anterior vista, fue determinar quién era la persona a la que llamaban «el jefe», cuestión que, tanto el consejero de Turismo del Gobierno de Canarias, Isaac Castellano como su padre, el empresario José Antonio Castellano, coincidieron en apuntar que el que mandaba en toda aquella presunta trama de cobro ilegal de comisiones era el expresidente del PIL, Dimas Martín.

A preguntas del fiscal Javier Ródenas, el consejero dijo que «las órdenes venían de arriba, por encima de Dimas no había nadie y en el partido se hacía siempre lo que él quería. Cuando hacíamos alusiones al ‘jefe’, tanto Ubaldo como yo sabíamos que nos referíamos a Dimas», declaró el político lanzaroteño. Su padre también detalló que, si no había cobrado la deuda era porque se había dado de baja del PIL.

El otro foco de atención de los interrogatorios de ayer se basó en determinar de quién eran las grabadoras con las que padre e hijo habían pillado, presuntamente, con las manos en la masa a los concejales Ubaldo Becerra y José Miguel Rodríguez y a la mano derecha de Martín, Matías Curbelo, negociando las mordidas que tenían que pagar ambos si querían cobrar del Ayuntamiento de Arrecife los cerca de 1,4 millones de euros que les adeudaban. Ambos fueron contundentes y ratificaron lo que ya contaron en la instrucción del caso. José Antonio Castellano narró que, al ser presionado por estos cargos, se negó en rotundo a pagar comisiones y por eso se decidió a denunciar el caso a la Guardia Civil el 11 de febrero de 2009, que fue quien le facilitó el medio para grabar las reuniones. Mientras tanto, Isaac Castellano decidió, de forma particular, llevar una grabadora suya a una reunión que mantuvo con Ubaldo Becerra en un centro comercial de Playa Honda, donde el edil le dijo que la comisión se podría quedar en un 8% del total de la deuda, después de que le trasladaran previamente a su padre que el pago era de un 20, un 15 y luego un 12%. Fruto de esas grabaciones llegó la detención de Matías Curbelo al aceptar una bolsa con 95.000 euros de José Antonio Castellano.