Basurizando el Puente de Las Bolas

14/01/2020

Supuestos artistas urbanos escogen uno de los principales símbolos de Arrecife para realizar pintadas, aprovechando que se estacan las denuncias que tramita la Policía Local

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Sujetos que han malinterpretado los principios básicos del arte urbano de últimas han decidido plasmar sus pintadas sin gracia en el Puente de Las Bolas, afeando uno de los principales símbolos de Arrecife. La situación, en buena medida, viene favorecida por la lentitud municipal a la hora de tramitar expedientes de denuncia iniciados por la Unidad de Documentoscopia (UDOC) de la Policía Local, según agentes implicados. Sirva decir que todavía están sin cerrar denuncias de 2018, con el riesgo consiguiente de que las mismas queden prescritas, con lo que finalmente no habrá sanción para los autores identificados de las pintadas callejeras.

En el caso particular del Puente de Las Bolas, hay manchas en las paredes del camino que enlaza con el Castillo de San Gabriel, destacando desde la pasada semana una gracia de colores, que precisará de un tratamiento especial para su eliminación, según personal dedicado a las labores de aseo de la ciudad. Además, también a primera vista se puede observar un garabato en pleno pilar del Puente de Las Bolas, muy cerca de un espacio donde algunos llevan algún tiempo dedicándose a realizar sus necesidades, quedando patente así que el incivismo no sabe de lugares especiales de la capital.

A priori, por cada pintada denunciada por la Policía Local se expone su responsable a una sanción económica de 600 euros, más los gastos que se generen por la limpieza, atendiendo a partes difundidos por el Ayuntamiento cuando se ha logrado saber la autoría del manchón. Según agentes consultados, se está sobre la pista de los responsables de las pintadas en el Puente de Las Bolas, confiándose en que se sepan tramitar en tiempo y forma las denuncias que se firmen.

Desde otro punto de vista, además, cierto es que en Arrecife no abundan precisamente los espacios donde permitir que los artistas callejeros se explayen. Quizás puede ser un buen momento para hacer un esfuerzo en aras de reforzar las políticas culturales bien entendidas, para que el arte urbano pude ser considerado, admirado y respetado.