Tres estaciones para acompañar a Sanmao

26/07/2018

Los viajeros chinos que salvan los 9.000 o 10.000 kilómetros que hay entre su país y Telde para conocer dónde vivió y qué paisajes inspiró a la mítica escritora ya tienen tres paradas de una ruta que es emocional, cultural y literaria

A Sanmao (Echo Chen) le siguen millones de personas en su país. Y de esos, varios cientos, quizás miles, cruzan literalmente medio mundo para tocar la casa en la que vivió, la playa en la que se bañó o la biblioteca en la que iba a leer en Telde, en el municipio en el que residió 11 años, hasta principios de los 80. Sanmao es un mito en China y aquí se ha convertido en un recurso turístico de primer orden que puede servir de reclamo para que miles de turistas chinos visiten Telde, y por tanto, Gran Canaria.

Tanto el Patronato de Turismo de Gran Canaria como el Ayuntamiento no tardaron en darse cuenta de la necesidad de darle contenido a ese peregrinaje improvisado y pactaron el diseño de una ruta, la Ruta Sanmao, que los guiará por los rincones que formaron parte de su vida en la ciudad. Este miércoles la alcaldesa, Carmen Hernández, la consejera de Turismo del Cabildo, Inés Jiménez, y su homóloga en Telde, Celeste López, dieron a conocer las 3 primeras estaciones de ese recorrido «emocional, cultural y literario».

La primera parada es la casa en la que residió, en el 3 de Lope de Vega, en Playa del Hombre. Se ha colocado una placa de cerámica que así lo recuerda. La habitan desde 1980 Julio Socorro y Amparo Quesada. «Vienen muchos y son muy respetuosos», apunta él. «Nos embarga un sentimiento un poco raro, porque viajan desde tan lejos y solamente para estar delante de la casa», confiesa.

La placa señala el camino a la siguiente parada, en el parque infantil de Playa del Hombre. «Aquí está su parte más juguetona, más alegre», contó López. El diseñador Martín Suárez ideó placas de cerámica a modo de photocall con títulos alusivos de sus obras. Y la tercera estación está en el parque de San Juan, con dos rincones inspirados en su obra El olivo de mis sueños. María Aguilar recreó a Sanmao (Tres Pelos), el personaje de cómic del que Echo Chen cogió su seudónimo, y Patricia Hernández ideó un jardín de callaos gigantes, pintados de rojo, que recuerda la afición de la escritora a decorar piedras.