Telde

Prisión por saltarse el confinamiento y pegar a su pareja

08/04/2020

Un joven de Caserones, condenado a un año de cárcel por dos delitos e insultar a varios vecinos.

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Un joven de Telde, de 25 años, ha sido condenado a 12 meses de cárcel e ingresar en prisión por orden judicial tras ser juzgado y condenado en firme en el mismo día por un delito de violencia de género tras golpear a su pareja y por un delito de desobediencia a la cuarentena. El hombre salió a la calle el pasado domingo a «increpar e insultar» a los vecinos del barrio de Caserones, donde vivía como okupa. Un hombre grabó desde su ventana al condenado mientras éste discutía con otro vecino mientras gritaba «aquí mando yo». Este vídeo se hizo rápidamente viral a través de las redes sociales y facilitó su detención.

El condenado, Ramón S.S., compareció el martes en calidad de detenido por presunta desobediencia al decreto de confinamiento ante el Juzgado de guardia de Telde, siendo juzgado en juicio rápido de conformidad por este delito, por el que se le condenó a cinco meses y dos días de cárcel. Asimismo tuvo que comparecer nuevamente ante la autoridad judicial para hacer frente a una acusación por maltrato familiar con la agravante de reincidencia. En este segundo juicio, el acusado admitió su culpa y fue condenado a siete meses de prisión como autor de un delito de maltrato familiar con la agravante de reincidencia. En concreto, admitió que el 1 de abril «empotró» a su pareja contra la pared «dándole a continuación un fuerte cabezazo con su frente».

El fallo recoge que no era la primera vez que el acusado se sentaba en el banquillo por violencia, ya que el 22 de enero había sido condenado por el Juzgado de lo Penal número 3 de Las Palmas de Gran Canaria a nueve meses de multa por lesiones.

Multan a una pareja por desobediencia grave

Una pareja residente en Telde ha sido condenada a pagar una multa de 960 euros por desobedecer a los agentes policiales que le instaron varias veces a regresar a su casa tras sorprenderle cuando tocaba insistentemente la puerta del domicilio de la madre de ella pidiéndole dinero y comida. La pareja se dirigió al domicilio de la madre de ella «tocando insistentemente a la puerta con el fin de entrar para que les diera dinero y coger productos de alimentación», a sabiendas de que con ello violaban el decreto de confinamiento. El fallo judicial afirma que los acusados «hicieron caso omiso de las órdenes de los agentes del Cuerpo Nacional de Policía, quienes ese mismo día y los anteriores sorprendieron a los acusados en la vía pública quebrantando la orden». Pese a ser informados de la obligación de cumplir la orden de confinamiento, los condenado «se personaron nuevamente en el citado domicilio».