El universo de Riol en acero corten

02/03/2019

Una exposición con 15 piezas recorre 20 de los 50 años de trayectoria del escultor afincado en la ciudad. ‘El dibujo del acero’ estará abierta en la casa-museo León y Castillo hasta mayo

La muestra individual El dibujo del acero, que ha venido a estrenar la nueva sala de exposiciones de la casa-museo León y Castillo, en San Juan, es una pequeña antológica de 20 de los 50 años de «pulso escultórico» de Máximo Riol, uno de los referentes del arte en Canarias de los últimos años. Fue su comisario, Jonathan Allen, el encargado de seleccionar 15 piezas creadas por Riol entre 1987 y 2007, la mayoría en acero corten, de ahí el título.

«Es también el material que más he trabajado», apunta el escultor. «Me gusta porque va con mi personalidad, fuerte, enérgica, vehemente». Y porque, añade, era también el material de cabecera de dos de los artistas que más le han influido, Chillida y Oteiza.

El visitante reconocerá muchas de las piezas expuestas, porque forman parte del paisaje urbano de Gran Canaria. De hecho, Riol es uno de los escultores con más obras en la calle de la isla. «He tenido suerte, me han hecho infinidad de encargos», admite. Calcula que entre Península y Canarias tenga unas 35. Le sonarán Al Padrito, un homenaje al Padre Claret que está junto a la Fuente Luminosa, Protector, dedicada a San Juan de Ortega, expuesta en Firgas, o Foresta y Prótego, en reconocimiento a los trabajadores de Medio Ambiente, en Artenara.

«Mis obras son representaciones de conceptos, el que me la encarga me da el punto de partida y yo desarrollo la idea, yo no admito ideas, la creatividad la pongo yo». Y es que en el arte de Máximo Riol, aunque no lo parezca a simple vista, hay mucha narrativa. «Hago lo que llamo una figuración concreta, simplificada, si puedo hacer una representación en tres líneas, no le pongo cuatro, pero las obras tienen que contar algo, si no son una estafa, una tomadura de pelo».

La clave: «Que las puse en pelotas»

Una de sus creaciones más populares son sus Meninas. Se le ocurrieron esperando que sus alumnos (dio clases 24 años) dibujaran un trabajo. Su galerista vio en ellas una «bomba» y le instó a registrarlas cuanto antes. Pero el trámite le tardó año y medio. «Estuvieron meses buscando si había algo parecido; han sido tantas las interpretaciones que se han hecho de Las Meninas, pero a nadie se le ocurrió ponerlas en pelotas», sonríe. De hecho, tienen los genitales marcados. Están expuestas en Leganés, donde hay mucha obra de escultores canarios, gracias, pide que se recalque, a otro escultor, a Luis Arencibia.

Un Cristo que estaba y ya no está

Entre las piezas expuestas destaca el Cristo de la Ascensión, creada para el altar mayor de la iglesia de Las Torres, en la capital. Para diseñarla, ideó algo así como el hueco de un Cristo que ya subió. «Representé su aura». La crisis frustró su instalación, pero tiene claro que algún día se hará. «Será el Cristo más moderno de Canarias». Con el positivo de esa pieza hizo otra, igual de singular.

La muestra puede visitarse de martes a domingo, de 10.00 a 18.00, con entrada gratuita. Hasta el 26 de mayo.

La clave: «Que las puse en pelotas»

Una de sus creaciones más populares son sus Meninas. Se le ocurrieron esperando que sus alumnos (dio clases 24 años) dibujaran un trabajo. Su galerista vio en ellas una «bomba» y le instó a registrarlas cuanto antes. Pero el trámite le tardó año y medio. «Estuvieron meses buscando si había algo parecido; han sido tantas las interpretaciones que se han hecho de Las Meninas, pero a nadie se le ocurrió ponerlas en pelotas», sonríe. De hecho, tienen los genitales marcados. Están expuestas en Leganés, donde hay mucha obra de escultores canarios, gracias, pide que se recalque, a otro escultor, a Luis Arencibia.

Un Cristo que estaba y ya no está

Entre las piezas expuestas destaca el Cristo de la Ascensión, creada para el altar mayor de la iglesia de Las Torres, en la capital. Para diseñarla, ideó algo así como el hueco de un Cristo que ya subió. «Representé su aura». La crisis frustró su instalación, pero tiene claro que algún día se hará. «Será el Cristo más moderno de Canarias». Con el positivo de esa pieza hizo otra, igual de singular.