El salto que dará el Mercado

13/07/2019

El complejo contará con cuatro locales de ocio y restauración en la segunda planta, donde ganará superficie. El contrato para las obras se firmó este viernes. Duración prevista, 6 meses.

G. Florido / Telde

Ahora parece que sí. Empieza la verdadera cuenta atrás para la reapertura del Mercado Municipal de Telde. El contrato está a un paso de firmarse y a partir de ese momento quedarían seis meses de obras, o al menos ese es el plazo al que se comprometió la adjudicataria, para que el edificio que abrió sus puertas por primera vez en 1987 sea otra vez un trasiego de puesteros, clientes y kilos y kilos de productos kilómetro cero. Pero es que, además, incorporará un atractivo que contribuirá a situarlo, de una tacada, en la vanguardia de los mercados europeos. Albergará en su segunda planta cuatro locales de ocio y restauración de 33,78 metros cuadrados cada uno, según figura en los planos, y un espacio polivalente entre los cuatro de 118,32 metros cuadrados para actividades de animación.

¿Y cómo se habilitará un hueco para estos cuatro locales? El autor de esta propuesta técnica, el arquitecto Ibo Santana, ideó aprovechar la cubierta de los puestos de la planta baja, dispuestos en hilera de este a oeste, para ganar superficie en una segunda planta que en el diseño antiguo era solo un pasillo perimetral con locales en dos de los lados. La pasarela que ahora cruza de lado a lado la planta superior se elevará a la cota del resto de este nivel y el espacio sobre los puestos se hará transitable. Ahí irán los locales de restauración, quien sabe si cafeterías, restaurantes o heladerías.

Prioritario. Este proyecto se erigió en objetivo prioritario de los últimos meses de mandato del gobierno anterior, con Carmen Hernández al frente, y ahora protagoniza también los primeros pasos del nuevo ejecutivo, esta vez bajo la batuta de Héctor Suárez. La mesa de contratación ya propuso que fuera adjudicado a Construplan antes de las elecciones y casi la primera decisión adoptada en Junta de Gobierno tras los comicios fue aprobar esa adjudicación. La concejal de Contratación, Celeste López, ya firmó este viernes el contrato. La previsión es que la empresa empezará la faena antes de que comience el mes de agosto. Si se cumplen los plazos, en enero habrán acabado. Luego bastará con que los puesteros que desde diciembre de 2018 se mudaron a Narea hagan el camino de vuelta.

Eso sí, no podrán abrir de inmediato. El proyecto que ejecutará Construplan por un importe de 1,09 millones de euros pone en el siglo XXI el edificio en sí de la calle Poeta Pablo Neruda, todas las áreas comunes, e incluso habilita los estands que albergarán los puestos de cada comerciante, pero le corresponderá luego a cada uno de ellos la dotación de sus áreas de venta. Sus fachadas seguirán criterios homogéneos, pero el diseño interior se ajustará a lo que necesite cada puestero.

La reforma del recinto será integral. Se cambiará por completo la instalación eléctrica, la de fontanería y la de contraincendios; se sustituirá todo el pavimento; se tirarán los baños y se harán unos nuevos, en el mismo lado del edificio donde están ahora pero reubicados más hacia el norte (intercambiarán su espacio actual con el que ocupan las oficinas del Mercado); se mantendrán las dos escaleras mecánicas, solo que serán íntegramente nuevas, como los ascensores; se pintará por dentro y por fuera el edificio; se dotará a la infraestructura de un cartel moderno, más propio de este siglo; y se renovará todo el falso techo y se arreglarán las goteras que hay en la cubierta. No se tocarán las cámaras de frío de la planta sótano, pero la empresa ganadora del concurso ofertó dos de las posibles mejoras que se daban como opción en los pliegos: la sustitución de toda la tabiquería, puertas y compuertas de la planta baja y la instalación de un sistema de videovigilancia del recinto mediante cámaras.

Recreaciones. Arriba, vista de cómo quedará la segunda planta, con locales de ocio. Se ganará espacio sobre la cubierta de los puestos de la planta primera (foto derecha), sobre los que ahora solo pasa una pasarela. Debajo, vista de cómo será la estética de los puestos y zona libre para actos en segunda planta.