La luz entró y bendijo Humiaga

20/12/2017

¿Fue La Fortaleza parte de Humiaga, la montaña sagrada para los prehispánicos de la que hablaron autores como Marín y Cubas? La exposición abierta este martes en el centro de interpretación de este yacimiento grancanario propone que sí y entre los motivos que cita figuran la posición central de la montaña en la caldera de Tirajana y la acción de la luz del sol en el solsticio de verano.

Entre el 20 y el 22 de junio los rayos solares penetran por el icónico túnel de piedra de La Fortaleza Grande, en Santa Lucía de Tirajana, y salen por el otro lado, como si el astro rey, tan presente en la ritualidad aborigen, bendijera la montaña y diera pie, a ojos de los antiguos canarios, a una manifestación de lo sagrado, de aquello en lo que creían. Es lo que los científicos llaman una hierofanía. Si a esta singular puesta en escena natural se le suma una ubicación privilegiada de esta montaña, en el centro de la caldera de Tirajana, se entiende con facilidad el cóctel de razones que alimentó la fe por este lugar de los prehispánicos, que han ocupado este yacimiento durante 1.000 años, entre los siglos V y XV, hasta la conquista.

De esa tesis parte la muestra Tocando el cielo. La Fortaleza como espacio sagrado, una exposición financiada por la Fundación Disa y organizada por Tibicena Arqueología y Patrimonio SL, que explica de forma sencilla, visual y muy divulgativa las claves que llevan a sostener la hipótesis del uso del yacimiento como espacio sagrado. Paneles de gran formato y en dos idiomas, vistas aéreas con leyendas para la localización de los enclaves, y llamativas recreaciones por ordenador de espacios y rostros de aborígenes complementan la oportunidad de contemplar de una vez y en una misma sala algunas de las piezas originales halladas en el yacimiento desde que Grau Bassas lo pusiera en el siglo XIX en el mapa de la arqueología canaria y del mundo.

Parte de la colección expuesta corresponde al Museo Canario, otra parte forma parte de la Fundación Vicente Sánchez Araña, Castillo Fortaleza de Ansite, y una tercera la conforman los vestigios hallados en el último periodo de excavaciones, realizados por Tibicena y financiados por el Cabildo. El Gobierno canario ha asumido el coste de la restauración de los elementos de la colección de Sánchez Araña.

Entre los restos más curiosos que pueden verse en la muestra figuran los dos cráneos que descubrió Grau Bassas y que datan de los siglos V-VI, ídolos, pintaderas y 119 gorgojos hallados en uno de los silos.