Agüimes huele a buen café

08/03/2018

El imponente Roque Aguayro está cerca, pero no lo suficiente como para hacerle sombra al primer cafetal de Agüimes. Mejor así, mejor que le dé bien el sol. Es una de las lecciones que ha sacado Juan Urquía en tres años de pruebas. Pero hoy su cultivo, pionero en el Sureste, ya no es un experimento. Da un café único. Ya está a la venta.

Juan habla con pasión de sus matos. Los mima. Este miércoles tuvo visita en su finca de Lomo Caballo o Lomo del Viento, a medio camino entre la zona recreativa de El Milano y Los Corralillos. El alcalde de Agüimes, Óscar Hernández, y la edil de Desarrollo Rural, Yéssica Santana, quisieron conocer el cultivo del que ya es el primer café de Agüimes. Si hubiese tenido tiempo, se los habría presentado uno a uno. No hay días que no dedique unas horas a su cuidado pese a que su trabajo es otro. Por eso sabe cuál tiene más flores, o cuál carga más cerezas de café.

Ahora disfruta las mieles de tres años de sacrificio y pruebas. Es un agricultor con título, como lo define una técnica del Ayuntamiento, y eso le ha servido de ayuda, pero advierte de que no ha sido fácil. De entrada, todos le miraban raro. «¿Café en Agüimes? Me decían que no se daba y ahora demuestro que sí». Es una de sus satisfacciones. Ha introducido un cultivo inédito por estos lares. Hasta ahora se sabía de la fama del café de Agaete y de otros puntos del norte de la isla, como Guía. Gracias a Urquía, Agüimes olerá también a café.

Empezó animado por sus viajes a Brasil y a Colombia, porque le encanta la planta y porque lo vio viable. Se trajo los granos de Guía, de los que produce José Reyes, de la variedad Arábica Caturra, los germinó y los plantó en su finca. Sacó 2.000, pero se quedó con solo 250 cafetos que le han dado un rendimiento espectacular. «Debería tener dos cosechas al año, pero los árboles me dan todas las semanas». Los vende en la tienda Aragüimé, de Agüimes. Ahora quiere ampliar. Su objetivo es plantar 1.500.