Homenaje al ranchero de la presa de Soria

08/03/2019

Juan Ramírez Betancor se jubila tras más de 60 años atendiendo las labores de vigilancia del embalse de agua más grande de Archipiélago

No son muchos los que llegan a la jubilación de forma voluntaria con 60 años de trabajo dedicados a una misma empresa y con 84 años de edad. Este hecho en sí es todo un hito que merece el mayor de los reconocimientos públicos, por cuanto se convierte en más que un ejemplo.

La persona que alcanzó esta meta se llama Juan Ramírez Betancor y es el hombre que vio nacer el mayor embalse de agua de Canarias: la presa de Soria, infraestructura que hizo suya y a la que dedicó como ranchero más de medio siglo de su vida.

Por este motivo, la Comunidad de Aguas La Lumbre realizó este pasado 6 de marzo un homenaje a Juan Ramírez Betancor, el vigilante de la presa de Soria durante 61 años. Un reconocimiento al que se unieron el Cabildo de Gran Canaria, la Asociación de Vecinos Guapil y el Ayuntamiento de Mogán.

Durante la ceremonia, celebrada en el muro de la presa, los presentes rindieron tributo a la larga trayectoria laboral de Juan Ramírez, que comenzó a trabajar en el embalse desde su edificación, en 1962, y que ahora, tras más de 60 años de servicio y con 84 años de edad, se jubila.

Huérfano de padre desde los ocho años, perdió a su madre a los 16 y con apenas 24 llegó al Barranco de Arguineguín, concretamente a Soria en 1958, año en el que comenzó a trabajar en la edificación de la carretera que une este barrio con la población de Cercados de Espino, para posteriormente sumarse al levantamiento del muro del embalse.

Años después tomaría la labor de guardia del recinto y distribuidor del agua, subiendo diariamente los 628 escalones de las instalaciones. Casado con la artesana de palma Pino Lorenzo, son padres de tres hijos –Juan Manuel, Ana y Macarena– y abuelos de seis nietos. Actualmente todos ellos son residentes en el municipio de Mogán.

El consejero de Área de Sector Primario y Soberanía Alimentaria, Miguel Hidalgo, recalcó que Ramírez «ha visto nacer la presa, trabajó en su construcción y se jubila de forma voluntaria». «Estamos hablando de 60 años dedicados a una misma empresa, con más de 80 años de edad y eso ya es una particularidad», apuntó.

Por su parte, la alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, que acudió acompañada del concejal de Obras Públicas, Ernesto Hernández, y la concejala de Cultura, Grimanesa Pérez, calificó a Ramírez «como un símbolo del lugar». «Le he comentado en esta ocasión a ver si la vida le da muchos años más y a partir de 2020 regresa para ver con sus propios ojos el nuevo ciclo que será el salto de la futura central hidroeléctrica Chira-Soria», señaló la primera edil moganera.