Icono paisajístico

Cirugía estética en las dunas de Maspalomas

02/06/2017

Reintroducir en las dunas de Maspalomas, en dos años, 60.000 metros cúbicos de arena acumulados en la punta de La Bajeta para frenar el declive que sufren desde hace 50 años y evitar que desaparezca antes de un siglo es lo que persigue el proyecto piloto del Cabildo que somete a exposición pública la Demarcación de Costas.

Echarle una mano a la naturaleza para conservar uno de los iconos paisajísticos de Gran Canaria, el epicentro del motor turístico insular, recuperando arena condenada a perderse en las profundidades del mar para inyectarla de nuevo en las dunas. Si no, al ritmo de pérdida que lleva el sistema dunar de Maspalomas habrá desaparecido antes de un siglo.

Ese es, en resumen, el objetivo de la experiencia piloto promovida por el Cabildo que pretende dragar la punta de La Bajeta (o de Maspalomas) para devolverle 60.000 metros cúbicos de arena a las dunas emergidas en dos años y corregir el desequilibrio que los cíclicos temporales del Suroeste generan en el sistema dunar.

El proyecto que la Demarcación de Costas en Canarias somete a información pública estima en 45.000 metros cúbicos anuales la pérdida de arena que se produce desde hace 50 años por la punta, un reservorio natural con una capacidad de almacenamiento limitada, y se propone retranquearla hasta el perfil que tenía la playa en 1995 y repoblar las dunas con ejemplares de la especie Traganum moquinii para aumentar la población de balancones, que también ha menguado.

La arena se sacaría en dos periodos de la temporada baja de turismo, entre mayo y junio y entre octubre y noviembre, se depositaría en una zona no intermareal para su secado y se transportaría luego en camiones hasta donde el viento se encargará de soplarla hacia el sistema dunar, donde unos captadores ayudarán a que se formen las características dunas barjanas de Maspalomas, dunas móviles presididas por balancones.

Los trabajos, siempre en horario nocturno, se limitarán a 28 días en cada uno de los dos periodos previstos, con lo que el movimiento de arena tendrá lugar durante 56 noches al año en total. El presupuesto, sin sumar el seguimiento científico, se ha fijado en 602.643 euros.

A pesar de ser un área catalogada como Reserva Natural Especial y Zona de Especial Conservación, en las que el movimiento de arena no es una como actividad permitida, sí caben aquellas acciones necesarias para la conservación, protección y restauración de los valores naturales del sistema.

En este caso, el carácter experimental del proyecto permitirá establecer protocolos para la conservación y gestión de un espacio dinámico y único.