Nuevo susto de fuego en Gran Canaria

25/05/2020

Dos conatos de incendio, uno en Las Lagunetas (San Mateo) y otro en Arucas, recordaron anoche la pesadilla del verano pasado. Los servicios de emergencias los estabilizaron con rapidez. «No revisten gravedad», informó el Cabildo

Nuevo susto de fuego en Gran Canaria. Y esta vez por lo que en un primer momento fueron tres conatos que se declararon pasadas las nueve de la noche, uno en Las Lagunetas (San Mateo), otro en Arucas y otro en Los Arbejales (Teror), aunque al final este último resultó ser, en principio, una falsa alarma. El jefe de Emergencias del Cabildo de Gran Canaria, Federico Grillo, informó anoche a las 22.40 horas de que el incendio de Arucas, producido en torno a la circunvalación que sube hasta Firgas y que afectó a unos 20 metros cuadrados, estaba en fase de liquidación, y que el de Las Lagunetas lo estaban enfriando. «Los incendios están calmados, en fase de estabilización, no revisten gravedad», resumió el técnico. Este último quemó una hectárea (10.000 metros cuadrados).

El de Las Lagunetas, el más grave, se inició en torno a las 9 de la noche y la rápida actuación de los efectivos de emergencia logró frenarlo una hora después. Desde el Consorcio de Emergencias de Gran Canaria apuntan como clave que estuviera abierto el parque de bomberos de Tejeda. Fueron los primeros en llegar y los que actuaron en una primera fase del dispositivo. También actuaron, según Grillo, efectivos del Consorcio del parque de San Mateo, de Protección Civil y unidades presa de Medio Ambiente del Cabildo. Estas últimas fueron las que se quedaron anoche como retén por si se reavivaba el fuego.

El primer aviso lo dio el Cabildo por Twitter a las 21.21 y advertía de un conato de incendio que presentaba potencial en Las Lagunetas. El alcalde de San Mateo, Antonio Ortega, informó anoche a este periódico de que se produjo en la cabecera del barranco de La Mina, convertido en un polvorín para las llamas. «Nuestro municipio está calificado como de alto riesgo y ese barranco seco, después de que le retiraran el agua, es un peligro».

Sin embargo, esta vez se dieron circunstancias que favorecieron la lucha contra las llamas. Y es que este incendio tuvo en esta ocasión viento y pendiente en contra, lo que facilitó cortarle la cabeza al avance principal, según informaron fuentes del dispositivo que actuó anoche. En su contra tenían el tipo de vegetación de la zona, puro combustible que arde tan rápido que con nada se vuelve a escapar al control de los equipos de extinción.

Pero hubo un momento en que la noche llevó camino de pesadilla cuando el propio Cabildo, a las 21.45, avisaba de que se habían enviado medios a otros dos conatos, en Los Arbejales, en Teror, y a Arucas, en la circunvalación hacia Firgas. Pero todo quedó al final en un gran susto. De los tres conatos, solo dos fueron reales, y los dos pudieron controlarse a tiempo. En el de Arucas actuaron los efectivos del parque de bomberos del Consorcio de Emergencias de ese municipio.

otro en tenerife. Por otro lado, el Cabildo de Tenerife dio por controlado ayer un incendio que se declaró en Icod de los Vinos y que afectó a 1.500 metros cuadrados de pinocha y brezo.

Las brigadas forestales de la corporación insular se mantuvieron alerta ante el peligro de incendio por las altas temperaturas, según destacó el Cabildo en su cuenta de Twitter.

La Dirección General de Seguridad y Emergencias del Gobierno de Canarias mantiene en situación de riesgo de incendio desde el sábado a las islas de El Hierro, La Palma, La Gomera, Tenerife y Gran Canaria, recordaba ayer la agencia Efe.

A lo largo del domingo, las temperaturas en Canarias superaron los 30 grados en numerosos puntos y se llegó a registrar 45,9 grados en Agulo (La Gomera), donde se midió la máxima temperatura de España según la Agencia Estatal de Meteorología.

En Gran Canaria, los ciudadanos de la cumbre tienen aún frescos en la memoria los incendios de agosto de 2019, los más importantes de España el año pasado, que arrasaron más de 10.000 hectáreas y obligaron a evacuar de sus casas a unas 11.000 personas, por suerte, sin víctimas. En Tejeda, municipio de 1.909 habitantes que fueron evacuados de madrugada de sus casas en dos ocasiones en apenas tres semanas, su alcalde, Francisco Perera, explicaba que más allá de las medidas que tomen el Cabildo y el resto de administraciones, «se ha comunicado a todos los vecinos y titulares de viviendas rurales la obligatoriedad que tienen de mantener limpio el perímetro de su casa, al menos en 15 metros alrededor de la propiedad». Y Jesús Díaz, alcalde de Artenara, el otro municipio peor afectado por el incendio del verano, alerta de que el campo está ahora más descuidado tras el confinamiento.