Restauración de los techos de la iglesia de Santiago

20/01/2020

Arquitectos y restauradores comienzan hoy a evaluar el estado del templo y de las pinturas de cúpulas y naves. El Cabildo ha consignado 300.000 euros para recuperar los antiguos frescos.

El proyecto de recuperación de las pinturas que adornan las cúpulas y naves del templo de Santiago de Gáldar está próximo a comenzar a materializarse. Tras la consignación de 300.000 euros para ello desde la Consejería de Presidencia del Cabildo de Gran Canaria, cuyo titular es Teodoro Sosa, hoy lunes se montarán los andamios para llegar a los frescos, una infraestructura que debe alcanzar los 16 metros de alto del interior del templo.

Según informa el concejal de Cultura, Julio Mateo, hasta el momento el Ayuntamiento solo disponía de un anteproyecto preliminar sobre el estado de conservación de las pinturas que adornan las cúpulas, techos y naves de la iglesia. Con aquel estudio previo se ratificó lo que ya se sabía, el pésimo estado en el que se encuentran muchos frescos debido a la continua humedad que ha sufrido el edificio. «Ahora estamos haciendo los estudios previos para luego redactar el proyecto técnico». Hay dos vertientes. «Por un lado, un equipo de arquitectos y aparejadores del estudio de Javier Mena va a evaluar que la situación del edificio está en condiciones para restaurar y que no haya más daños». En principio, los graves problemas de humedad se han resuelto a raíz de las actuaciones llevadas a cabo en los últimos años en la cubierta de la iglesia, evitándose así nuevas filtraciones. Pero también es cierto que «la piedra canaria de Gáldar contiene mucho salitre y humedad, y con los años se han dañado las pinturas que adornan las tres naves y la cúpula central».

Por otro lado, el equipo de restauradores que conforman Carlos Valero e Inmaculada Álvarez, que han sido contratados por el Ayuntamiento de Gáldar, «van a evaluar el estado de las pinturas y sus necesidades de actuación para luego reconstruirlas y conservar lo que queda y que, además, sean más estéticas». Los restauradores, a partir del martes, comenzarán a tomar muestras y a analizar el estado de las pinturas. El siguiente paso, según cuenta Julio Mateo, será «tomar decisiones y que se plasmen en el proyecto técnico» que habrá que redactar para luego ser entregado a la Diócesis de Canarias, encargada de ejecutar la obra.

El anteproyecto existente cifraba en casi un millón de euros el dinero necesario para llevar a cabo la obra en su totalidad, pero por ahora solo hay 300.000 euros. «Se supone que esa cantidad es para la restauración, pero también se supone que con eso no da». De ahí que «habrá que concretar en el proyecto técnico, y en caso de que fuera mayor la cantidad necesaria, que la obra de restauración de las pinturas del templo se haría por fases». No hay nada decidido, pero lo más probable es que se comience por la nave central y su cúpula, donde se encuentran las pinturas más antiguas de la iglesia de Santiago, que pueden datar desde su construcción, en el siglo XV.